viernes, febrero 17, 2017

Anunciada nueva estructura de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD)








La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) anunció su reestructuración este viernes. Jesús “Chúo” Torrealba, quien hasta hoy es secretario ejecutivo de la coalición, explicó el nuevo esquema de organización que tendrán.
El dirigente detalló que los cambios se vinculan a incorporar a organizaciones civiles a la alianza opositora y establece cambios tanto en la vocería como en la coordinación.
“Se construyó un mecanismo de peso ponderado de los partidos, se tomarán decisiones a partir del debate”, aseguró Torrealba.
Estas son las transformaciones que sufrió la principal organización opositora del país:
1. Se crea el Congreso de la Sociedad Democrática, este será el máximo ente de debate en la oposición e integra a partidos políticos y organizaciones civiles. En él también estará la actual MUD, que tendrá todo el peso político con los delegados de cada partido que la conforman y en especial del llamado G9 (Acción Democrática, Primero Justicia, Voluntad Popular, La Causa R, Avanzada Progresista, Alianza Bravo Pueblo, Movimiento Progresista de Venezuela, Un Nuevo Tiempo y Vente Venezuela).
2. Queda eliminado el cargo de secretario ejecutivo, que será reemplazado por tres equipos de operación y un coordinador general. Estos equipos estarán integrados de la siguiente manera: equipo de apoyo técnico, dirigido por Roberto Picón; equipo de apoyo político, dirigido por Ángel Oropeza; equipo de apoyo social, estará dirigido por Alfredo Padilla y Tinedo Guía.
3. Crearon el cargo de coordinador general, que lo asumirá el diputado José Luis Cartaya y gerenciará los equipos.
4. La vocería de las acciones que tomen en el ámbito político la tendrá cada partido.
5. Para decidir los candidatos que presentarán en las elecciones utilizarán dos mecanismos: elecciones primarias, en primer lugar; y el consenso, en segundo término.

jueves, febrero 16, 2017

CATARSIS FUTBOLERA



En el deporte como en la vida no se puede ganar todo siempre. Hay momentos buenos, regulares y malos, lo importante es sacar provecho o alguna enseñanza de ellos. Ahora bien, y al margen de cualquier consideración cuasi-filosófica a nadie le gusta perder y menos en la actividad lúdica de su preferencia.  El caso es que el FC Barcelona perdió –y de manera escandalosa- en los octavos de final de la “Champions League Europea” e indudablemente que eso nos duele e entristece a todos los seguidores de ese club de fútbol. Además una derrota así, por goleada (4-0 y que pude ser más abultada), y con barrida adicional nos va a generar a todos los barcelonistas malos sueños por un tiempo. ¿Pero qué pasó?
No soy experto en el fútbol, solamente soy uno de los tantos, uno más de los millones de aficionados que semana a semana, intenta disfrutar de un buen partido de fútbol con Lionel Messi (el mejor del mundo), con Neymar Jr. (el heredero posible), con Luis Suárez (el mejor nueve), con Andrés Iniesta (el genio del medio campo), con Sergio Busquets (el mejor en su posición), con el talento de Gerad Piqué (gran defensa central), con la velocidad de Jordi Alba, con Javier Mascherano (el sempiterno salvador) y con todo el resto de la muchachada del equipo culé con sus bajas y sus altas.  En tal sentido, me atreveré a expresar cuatro (4) breves consideraciones más que sobre lo sucedido en Paris; sobre lo que he venido observando como espectador esta temporada, y que me parece importante.
1.- El FC Barcelona no se preparó para la transición futbolística que atraviesa. Parece mentira, pero sí, hay que recordar que este año llegaron al club hasta seis (6) jugadores que aún tienen que adaptarse a la filosofía de juego del equipo. Con esas incorporaciones (y la salida de ciertos hombres clave como Dani Alves) el FC Barcelona cambió, es otro equipo diferente a los anteriores, es un conjunto que se encuentra en búsqueda y redefinición; y por ende, su eficacia en el juego y en los resultados son afectados.
2.- El FC Barcelona menospreció a su propia cantera. Y esto duele un poco decirlo, pero los hechos así lo demuestran. Munir, Samper y hasta Halilovic (por mencionar tan sólo 3 casos relevantes), merecían un mejor tratamiento del club. Así el estilo de “juego-Barca” se difuminó de manera progresiva porque el relevo de la cantera no llegó, o fue simplemente cortado de manera abrupta. O quizás peor sería que la cantera-Barca ya no existe o se agotó temporalmente.
3.-  Hubo inocencia (o baja prospectiva), en los fichajes efectuados. El medio campo del equipo (su nudo estratégico) no fue tratado o analizado de manera pertinente, por ejemplo (quizás se pensó que Iniesta y Busquets son eternos). Otro caso, fue la posición de lateral derecho, que se convirtió en un verdadero cangrejo para el equipo y su dirección técnica. De paso, cualquier lector que haga una lista de los presuntos fichajes anunciados por el FC Barcelona podría sacar hasta tres (3) plantillas diferentes. Muchos anuncios, muchas especulaciones pero poca eficacia.
4.- Finalmente, el FC Barcelona debe evaluar su estilo de juego (sin temor a renovarlo, ni a perder identidad). El equipo “culé” y su filosofía de juego han sido estudiados y re-estudiados por sus rivales tanto en España como en Europa. Habría examinar estrategias y tácticas de juego, creo que la innovación aún es posible en el fútbol profesional de alto rendimiento. Mis amigos del FC Barcelona, actualmente su juego es predecible y por lo tanto, es frágil.
Por supuesto, hay otros factores que han sido determinantes en el desarrollo incierto que ha caracterizado al Barcelona esta temporada: el cansancio físico, el largo calendario competitivo, las lesiones propias del juego y hasta las decisiones arbitrales encontradas. Además, aún saliendo de la Champions League, le quedan la Copa del Rey y la Liga. Así que aprovecho la debacle de ParÍs, para expresar estas preocupaciones futboleras, tal vez intranscendentes. La catarsis no es mala, sobre todo si nos desagrada una derrota del mejor equipo del mundo.  

domingo, febrero 12, 2017

Presentada nueva directiva de la Asociación Venezolana de Concejales






El pasado jueves, 8 de febrero de 2017, fue presentada la nueva directiva de la Asocación Venezolana de Concejales para el período 2017-2018. Esta nueva junta directiva está conformada por los concejales Gustavo Ruiz (AD municipio Sucre) quien la presidirá; Edison Ferrer (MPJ Cabildo Metropolitano de Caracas) como su vicepresidente; Omar Villalba (UNT municipio Baruta) quien fungirá como su secretario ejecutivo; y, Reinaldo Díaz (Voluntad Popular municipio El Hatillo) como secretario ejecutivo adjunto.

El acto, donde tuvimos el honor de ser invitados, se realizó en el teatro "César Rengifo" ubicado en el casco histórico de Petare del municipio Sucre del estado Miranda. La Asociación Venezolana de Concejales fue creada el año 2015 por una iniciativa del Dr. Ramón Guillermo Aveledo, presidente del Instituto de Estudios Parlamentarios "Fermín Toro" y que fue inmediatamente acompañada por las distintas fracciones de concejales de la alianza democrática.

La Asociación Venezolana de Concejales, reune en la actualidad a más de 1.000 electos en las planchas de la Mesa de la Unidad Democrática en el proceso electoral de 2013 y viene consolidándose como un espacio para la defensa de la democracia, la descentralización, la autonomía municipal y la participación ciudadana.

Son muchos los retos políticos que deberá afrontar la AVC en el cumplimiento de su misión y de sus propósitos democráticos. Desde nuestro portal y nuestro pequeño aporte trataremos de contribuir al rescate de la democracia municipal apoyando las iniciativas de esta entidad. Todo el éxito.




martes, enero 31, 2017

¿UN ESTADO MAYOR DE CENTRALISMO CLIENTELAR PARA CARACAS?




El pasado domingo 29 de enero el presidente Maduro anunció, un reajuste en la burocracia oficial destinada a atender al ámbito de la ciudad de Caracas, mediante la creación de un “estado mayor de gobierno”. Dicha instancia gubernamental estará bajo la conducción del alcalde del municipio bolivariano Liberador Jorge de Rodríguez y sumará Carolina Cestari y Juan Escalona designados en ese mismo acto como nuevo jefa del Distrito Capital y comisionado presidencial de para proyectos de la Gran Caracas, respectivamente.
La creación de ese estado mayor es producto de la visión centralista y poco democrática del Ejecutivo Nacional para abordar los problemas de la ciudad capital y de su entorno urbano. De paso, se solicitó la ayuda especial a la Fuerza Amada Nacional Bolivariana (FANB) por medio de la Zona Operativa de Defensa Integral (ZODI) y la Región de Defensa Estratégica Integral (REDI). Por supuesto, resulta obvio que el gobierno nacional se preocupe por los problemas de la ciudad de Caracas, pero también parece necesario la coordinación de sus iniciativas con las políticas públicas decididas por las autoridades locales legítimamente electas; y eso no ha ocurrido.  
Como sabemos desde el gobierno nacional se ha desconocido a la Alcaldía Metropolita de Caracas y su titular Antonio Ledezma se encuentra detenido de manera injusta. Entonces, ¿cómo abordar los problemas de Caracas y su área metropolitana excluyendo a las autoridades locales y las propuestas de sus equipos técnicos y profesionales? ¿Por qué no valorar e impulsar el Plan Caracas 2020, elaborado por la Alcaldía Metropolitana? Queda claro que le cuesta demasiado al gobierno central adoptar una decisión verdaderamente constructiva.  
Por otra parte, agregar al denominado “carnet de la patria” como herramienta de trabajo al recién designado “estado mayor de Caracas” devela una concepción clientelar que se alejaría de la verdadera intención de diseñar e implementar las políticas públicas que requiere con urgencia el área metropolitana. En tal sentido, la creación de ese “estado mayor” basado un enfoque centralista y clientelar apunta hacia una gestión pública poco trasparente y más excluyente, que es justamente lo que no necesitamos.
 @migonzalezm

viernes, enero 27, 2017

MUD fija posición ante documento de los facilitadores


UNIDAD PLANTEARÁ DOCUMENTO PROPIO A FACILITADORES
COMUNIDAD INTERNACIONAL
“Tal y como lo advirtió la Mesa de la Unidad Democrática, ni el pasado 6 de diciembre ni el reciente 13 de enero hubo ningún tipo de “diálogo” entre gobierno y oposición. Esto ocurrió como consecuencia del incumplimiento a los compromisos contraídos por el Gobierno Venezolano en la Mesa de Diálogo, tal y como lo expresara Su Excelencia Monseñor Pietro Cardenal Parolin, Secretario de Estado de la Santa Sede, en su comunicación de fecha 1/12/2016.
En la semana del lunes 16 al viernes 20 de enero estuvieron presentes en nuestro país el Secretario General saliente de UNASUR, Ernesto Samper, y los ex presidentes José Luis Rodríguez Zapatero, Martin Torrijos y Leonel Fernández, quienes —acompañados por el Nuncio Apostólico en Venezuela, Monseñor Aldo Giordano— hicieron entrega en reuniones separadas al Gobierno y a la Unidad Democrática de un proyecto de documento titulado “Acuerdo de Convivencia Democrática”, contentivo de 21 puntos relativos a diversos aspectos (institucionales, electorales, económicos, sociales y de derechos humanos) de la aguda crisis venezolana. Ante ese proyecto de documento, la Mesa de la Unidad Democrática fija posición en los siguientes términos:
1. El experimento de “diálogo” que se desarrolló en Venezuela del 30 de octubre al 6 de diciembre de 2016 es un capítulo cerrado que no se volverá a abrir. El incumplimiento de los acuerdos por parte del gobierno y sobre todo la respuesta soberbia y grosera del régimen a las demandas formuladas en la Carta del Vaticano suscrita por Monseñor Pietro Cardenal Parolin revelaron ante el mundo lo que ya el pueblo venezolano sabe de sobra: Que el régimen no tiene palabra, y que sin garantías no tiene sentido llegar a “acuerdos” con quien no tiene la menor intención de cumplirlos. El incumplimiento oficial dinamitó ese experimento de diálogo, a pesar de que el mismo contó con el respaldo de amplios sectores de la comunidad internacional. Por ello, ese experimento de diálogo (mal planteado desde el principio, al carecer de mecanismos para la verificación y garantía del cumplimiento de acuerdos) no tendrá por parte nuestra ni continuidad ni “segundas partes”.
2. Con la misma rotunda claridad decimos que el diálogo como racionalidad y como instrumento siempre tiene que estar en el conjunto de herramientas con que los demócratas debemos trabajar, sobre todo en situaciones críticas. La democracia es un sistema político, y la política tiene como misión solucionar con la palabra, con la organización social, con la movilización popular y con el voto las situaciones que de otra manera se enfrentarían con las armas y derramando sangre. En un país como Venezuela, en el que sin padecer un conflicto civil abierto hemos tenido en los últimos cuatro años 100 mil víctimas fatales a manos del hampa (muchas más que las víctimas totales de la guerra en Siria o en los Balcanes) construir una solución pacífica, constitucional y electoral a la presente crisis es una necesidad fundamental.
3. En el marco de estos considerandos estudiamos crítica y detenidamente el proyecto de documento consignado por los facilitadores, y tal estudio nos ha llevado a la convicción de la necesidad de elaborar otro texto, uno en que no sólo las organizaciones políticas sino toda la sociedad democrática plantee a la Comunidad Internacional sus demandas y propuestas para la restitución del hilo constitucional en Venezuela y el retorno de nuestro país a la democracia. En ese sentido estamos trabajando intensamente y haciendo las consultas a los diversos actores sociales, pues lo que hoy ocurre en Venezuela no es un simple forcejeo entre organizaciones políticas sino que es una lucha existencial de una Nación entera contra un proyecto ideológico y un régimen corrupto que ha destruido la economía que hasta hace poco fue la que tenía mas recursos en América Latina, y ha destrozado la democracia que hasta el pasado reciente fue asilo y refugio para los perseguidos de toda la región.
4. El que estemos dispuestos a elaborar y debatir con los facilitadores este documento alternativo no significa en modo alguno “borrón y cuenta nueva”. Por el contrario: la confiabilidad de cualquier mecanismo futuro de verificación y cumplimiento de acuerdos se basa en lograr que los acuerdos anteriores sean honrados. La Mesa de la Unidad Democrática reitera que la satisfacción de las cuatro demandas planteadas por El Vaticano en la carta de S.E. Monseñor Pietro Cardenal Parolin (atención urgente a la víctimas de la crisis humanitaria, respeto a las competencias y atribuciones que la Constitución asigna y reconoce a la Asamblea Nacional, activación de los mecanismos conducentes a la libertad plena de los presos políticos y establecimiento CONCERTADO de un cronograma electoral) configuran la base de cualquier proceso de negociación política futura, porque no tiene sentido construir acuerdos nuevos con quien ya ha incumplido anteriormente su palabra y compromisos.
5. Llamamos al pueblo venezolano a intensificar la protesta pacífica, constitucional y democrática: Ninguna diligencia dialogante, ninguna negociación política, ningún acuerdo de ninguna naturaleza tendrá éxito en el logro del cambio político urgente y en la defensa de los derechos económicos y sociales de la población si no esta respaldada por una creciente y sostenida movilización ciudadana. Tal movilización debe ser siempre combativa y pacífica, contundente y democrática, combinando las grandes movilizaciones con las actividades de contacto directo cara a cara y casa por casa, alternando las convocatorias expresas con las actividades sorpresivas, integrando la dura lucha del pueblo venezolano por el acceso a alimentos, medicinas y seguridad ciudadana con el legítimo y urgente reclamo de cambio político. Esta activación política de la calle social es la que podrá rescatar la hoy bloqueada Ruta Electoral, para que los venezolanos podamos ejercer el derecho al voto en las elecciones que nos deben, regionales y municipales, y podamos también concertar el necesario adelanto de elecciones presidenciales, para dotar a Venezuela de un Gobierno de Unidad Nacional, capaz de llevar adelante exitosamente un Proyecto de Reconstrucción Nacional que tenga el apoyo de la determinante mayoría de los venezolanos”.
MESA DE UNIDAD DEMOCRÁTICA
Caracas, 26 de Enero 2017

martes, enero 24, 2017

2017 un año muy duro para la gestión local




El año 2017 se inició muy duro para la gestión de las entidades sub-nacionales (estados y municipios). El progresivo deterioro institucional y la crisis económica del país apuntan a consolidar un escenario donde los gobiernos locales padecerán serias restricciones financieras tanto para honrar sus compromisos laborales como cumplir con los programas planificados. El resultado directo será un mayor deterioro en la calidad de vida de la población.  

Como complemento a las restricciones financieras de las entidades sub-nacionales, este 2017 constituye un año electoral. Y en efecto, deberían realizarse las elecciones a gobernadores y legisladores estadales cuyos períodos se encuentras vencidos; así como también los comicios municipales que comprenderían a alcaldes y concejales, sin olvidar el caso de las juntas parroquiales, que fueron abolidas de manera inconstitucional con la reforma de la Ley Orgánica del Poder Público Municipal (LOPPM) realizada en 2010. 
  
Las restricciones institucionales de los municipios se incrementaron por la enorme carga presupuestaria que representa el aumento del 50% en el salario mínimo decretado por Ejecutivo Nacional en los gastos y compromisos laborales de esas entidades. Si bien, las obligaciones derivadas de los aumentos salariales pudieran ser paliados mediante la revisión y aumento de su capacidad recaudatoria (p.ej. el cobro de impuestos), si el gobierno central no hace la transferencia de los recursos correspondientes los municipios se enfrentan a un “cierre técnico”. En una situación similar se encontrarían los gobiernos estadales cercanos al incumplimiento de sus obligaciones en caso de que no reciban a tiempo las transferencias económicas correspondientes. 

En tal sentido, la gestión de las entidades regionales y locales nos luce francamente  comprometida si además la ubicamos en el marco de la crisis de gobernabilidad consolidada en el país. Las primeras víctimas locales serían aquellos municipios pequeños y con baja capacidad de generación de ingresos propios. Tales entidades caerían en una situación conflicto interno y de gestión sustantiva frente a la ciudadanía al verse muy comprometidos para cumplir con su función pública.  
  
La Asociación de Alcaldes por Venezuela (AAV) en su reunión del 13 de enero de 2017, decidió emprender unos lineamientos de acción política dirigidos a la defensa de la democracia, la descentralización y la autonomía municipal. Al respecto, cabe destacar: las exigencias ante CNE del cumplimiento del cronograma electoral, la defensa del derecho al sufragio; la exigencia de los recursos para atender los compromisos laborales creados por el Ejecutivo Nacional y la entrega oportuna del situado constitucional, así como la agilización de un conjunto de leyes necesarias para la defensa de los municipios.

Por supuesto, que la situación de precariedad institucional que atraviesa el país será un obstáculo para el avance y desarrollo de este programa; sin embargo esta iniciativa resulta trascendente y esperanzadora. Puede ser determinante que los  alcaldes unidos emprendan y contribuyan desde sus espacios locales al rescate de la institucionalidad democrática venezolana.
@migonzalezm

viernes, enero 06, 2017

PRIMERAS ESPECULACIONES DE ENERO 2017



A propósito de la eventual aplicación del artículo 233 de la CRBV (en su variante abandono del cargo), al presidente de Maduro por parte de la Asamblea Nacional, habría que considerar con toda frialdad, que el presidente acate o no, la decisión del Poder Legislativo. En un escenario de su acatamiento y dependiendo de la fecha de la decisión parlamentaria habría que elegir o no, a un nuevo presidente de la República para culminar el actual período. Pero en el escenario, más probable, de que el presidente Maduro no acate la decisión de la Asamblea Nacional, cabe preguntarse lo qué ocurriría entonces.
Uno pudiera imaginarse que el país entraría una situación de enfrentamiento total entre los 2 poderes públicos fundamentales de la República: el poder ejecutivo y el poder legislativo. Muy seguramente, desde el Ejecutivo Nacional se denunciará una violación de la Carta Magna y se acudirá al Tribunal Supremo de Justicia en búsqueda de una sentencia favorable. Mientras desde la oposición se exigirá el cumplimiento de la decisión tomada en la Asamblea Nacional en ejercicio de su soberanía y de acuerdo sus atribuciones constitucionales y se llamará a la movilización de calle.
Por supuesto, que el primer escenario también producirá dificultades para su aplicación, por diversidad de intereses político-electorales que se dispararán tanto en la oposición democrática como en el oficialismo. En ese contexto, imagino que la presión que se ejercerá sobre las fuerzas armadas será muy dura; y al respecto, solamente aspiraría que esa institución cumpla con su deber constitucional, nada más. Sí me queda claro, que en ambos escenarios la intermediación de factores externos será indefectible y de nuevo necesaria.
En este 2017, todo indica que se nos viene un enfrentamiento político abierto y sin final cierto en el corto plazo. A pesar de todo, soy de los ciudadanos que piensa que la solución a la casi irreversible crisis que como país que atraviesa Venezuela nacerá de un proceso político, electoral y pacífico. Veremos lo que pasará…