lunes, enero 29, 2024

La situación electoral en Venezuela 2024

 

La situación electoral en Venezuela se complica un poco más. El régimen de Maduro y el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), continúan obstruyendo las posibilidades de realizar unas elecciones abiertas y libres, inhabilitando ilegalmente a la candidata opositora María Corina Machado. Para ello, se ha utilizado al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que como es sabido es controlado por el bloque oficialista. Sin embargo, la candidata opositora se ha mantiene firme en sus objetivos político-electorales sobre la base de su elección por más de tres millones de venezolanos en un proceso de votación universal, directo y secreto y además masivo.

En realidad, los estudios de opinión y el cálculo oficialista indican que Maduro y el PSUV recibirían una contundente derrota en las próximas elecciones presidenciales previstas para este año. María Corina Machado viene apelando a su liderazgo popular, mientras Maduro denuncia que sido víctima de una serie de atentados (presuntos magnicidios) como bandera electoral. Pero por otra parte, ordena a sus acólitos emprender una seria de acciones violentas denominada la “Furia Bolivariana” cuyo propósito es intimidar y tratar contener la protesta popular.

La candidatura presidencial de Maduro parece difícil de levantar. Los constantes fracasos en su gestión gubernamental que no logra satisfacer las demandas populares de tener acceso a servicios públicos de calidad ni de acceder de manera satisfactoria los productos de la canasta alimentaria básica, así como las denuncias de corrupción administrativa generalizada y las violaciones a los derechos humanos fundamentales determinan que la mejor decisión para él (Maduro), es hacerse a un lado.  

María Corina Machado tiene un sector importante de la mayoría social de su parte y esa cualidad le otorga una enorme ventaja política y electoral. Sin embargo, esa mayoría social está aún desorganizada y con poca sinergia entre sí. Esa mayoría sólo sigue y depende de la figura de Machado, pero más allá eso no tiene mucho músculo organizativo; por lo tanto, la dirección política que acompaña a la líder opositora le toca extremar esfuerzos de manera eficaz para cohesionar y consolidar la mayoría social en una auténtica fuerza de cambio. Lo contrario, será tiempo perdido.

¿Preferirán Maduro y PSUV entrar de nuevo en el charco de las sanciones petroleras de los Estados Unidos por incumplir con los acuerdos firmados en la isla de Barbados el pasado año? ¿Son tan inmensos los compromisos de Maduro con sus aliados (Cuba, China, Irán, Nicaragua y Rusia entre otros) que optaría por soportar sanciones personales e investigaciones en la Corte Penal Internacional? Pareciera más sencillo para el bloque oficialista acudir a unas elecciones presidenciales aceptables y en caso de perderlas utilizar la Asamblea Nacional y el resto de la institucionalidad chavista que le queda para conseguir una retirada tranquila.

 

@migonzalezm