sábado, diciembre 27, 2025

Lamine Yamal, nacido para triunfar

 



En realidad, resulta un gusto observar un partido de fútbol (soccer) donde participe el joven Lamine Yamal, pues imprime calidad y emoción en sus despliegues a través del campo y en cada una de las jugadas que interviene. Lamine Yamal, conmociona a los rivales ante la amenaza que constituye su regate, su pase, su remate al arco es decir su futbol.

De manera particular, como aficionado a la práctica del deporte en general no deja de ser trascendente la calidad de este deportiva de este joven de tan solo 18 años que ya es comparado y supera a estrellas mundiales con más años de servicio (Lamine Yamal tiene apenas tres temporadas de profesional. Verle jugar, es un verdadero lujo, y no se trata de desconocerá otros grandes jugadores contemporáneos con él, sino dar una justa valoración a su rendimiento excepcional.

Este año 2025, reúne, suma números y logros extraordinarios, veamos algunos:

Sumó 24 goles y 23 asistencias

Obtuvo 3 títulos y jugó 60 partidos

Campeón de la Liga de España, Campeón de la Copa del Rey, Campeón de la Super Copa de España.

Además, fue finalista de la Nations League y Semifinalista de la Champios League

Por si fuera poco, fue segundo en el Balón de Oro, ganador del Trofeo KOPA, reconocido como el mejor jugadro joven de la Liga Española de Fútbol y también como mejor jugador joven del mundo por la IFFHS y Premio LAUREUS a la Revelación del Año. Entró en el FIFPro World 11.

Es por ello y por su conducta profesional que Lamine Yamal es ya, una superestrella mundial. Sólo resta desear uan larga, sana y productiva carrera deportiva. Bendiciones para Lamine Yamal tu fútbol es un espectáculo que como aficionado valoro como inolvidable. 😎





lunes, diciembre 15, 2025

El “gobierno comunal de transición al socialismo” : ¿con qué se come?

 

González Marregot lo considera una distopía, el PCV sostiene que no es socialismo y un abogado advierte que es inconstitucional

por Efecto Cocuyo | @efectococuyo13 diciembre, 2025 3:55 pm

«Tenemos que ser, a partir de hoy, (…) el Gobierno comunal de transición al socialismo con 5.336 salas de autogobierno comunal, vecinal y popular, ejerciendo acción diaria en todos los ámbitos de las políticas públicas, en todos los ámbitos de la necesidad de la sociedad venezolana», instó el líder chavista Nicolás Maduro el pasado 8 de diciembre durante una alocución oficial.

En términos sencillos, el chavismo, que procura cada vez más control sobre el país, define el gobierno comunal como el gobierno del pueblo empoderado al que los gobernantes municipales, estadales y las instituciones, deben obedecer para que se traduzca en una mejor calidad de vida de la población.En teoría, el Ejecutivo también debería obedecer pero es el que baja líneas y financia. 

Desde la era de Hugo Chávez y su frase “comuna o nada”, señalan analistas consultados por Efecto Cocuyo, se han realizado cambios en la legislación venezolana dirigidas a implementar un modelo que no termina de cuajar, ambiguo en su concepción y con intereses “dudosos”  detrás de su implementación. 

Recuerdan que ya se intentó modificar la  Constitución para consagrar el modelo socialista pregonado, pero el pueblo rechazó la propuesta en el referendo de 2007. Maduro, destacan, parece reeditar el planteamiento según la coyuntura en la que se encuentre. En las actuales tensiones con Estados Unidos, lo comunal se traduce, según las voces consultadas, en mayor control sobre el territorio, con el apoyo de las fuerzas de seguridad del Estado. 

“Se acabaron los gobiernos aéreos. Viene el Estado Comunal. Poder no para que las oligarquías sigan mandando, sino para el pueblo, el poder de la educación, social, cultural y de los fusiles con la Milicia y el poder militar, más de 6 millones de milicianos, pueblo empoderado y organizado para la defensa integral de la patria”, reiteró Maduro este 10 de diciembre, al recibir a una marcha de seguidores en el centro de Caracas.   

Ambigüedad 

“La transición al socialismo y el propio socialismo constituyen una de las principales quimeras ideológicas usualmente utilizadas por aquellos sectores de izquierda marxista que detentan el poder político en algún país. En el caso venezolano, a partir de 2006, con la propuesta del Estado comunal y la fallida reforma constitucional se comenzó a anunciar la transición al socialismo bolivariano para aquel entonces”, apuntó el especialista en Gerencia Pública, Miguel González Marregot. 

El 9 de abril del año 2006, el entonces presidente Chávez promulgó la primera Ley de los Consejos Comunales con el fin, según dijo, “de impulsar el ejercicio directo de la soberanía popular”. Durante su programa Aló Presidente recalcó que los Consejos Comunales eran la herramienta fundamental “y de vanguardia” para avanzar en la construcción del socialismo, porque representaban “la célula fundamental de la democracia revolucionaria y verdadera”.

A la fecha, el Ministerio de la Comuna reporta poco más de 49.000 Consejos Comunales en todo el país. A estas figuras de organización comunitaria se sumaron otras más territoriales: las comunas, que agrupan a varios Consejos Comunales, las cuales comenzaron a ser fundadas por Chavez en 2008. Al año siguiente se creó el Ministerio de las Comunas, del cual depende el registro y financiamiento de los Consejos Comunales y las Comunas, lo que restó independencia a la organización popular. 

A la fecha, según cifras oficiales, existen 3.643 comunas en todo el país y la meta es 5.000 para 2026.

“En 2010 con el denominado paquete de leyes del poder comunal se continuó con esa supuesta transición política e institucional. Después de la muerte de Chávez y la llegada de Maduro al poder se inició otra etapa donde el llamado Poder Popular -más ambiguo que el socialismo bolivariano -pasó a ser el norte de la acción gubernamental. También en este caso hubo una narrativa transicional hacia un nuevo modelo de organización social”, observó Marregot. 

“Transición eterna” 

Lo que ha seguido en la ruta del chavismo hacia el modelo que pregona, según el experto en políticas públicas, es la reciente aparición de los circuitos comunales -5.336 dice Maduro- que es una nueva forma de organización del territorio con fines electorales. Comenzaron a implementarse luego de las elecciones presidenciales de 2024 en las consultas populares de proyectos comunitarios que Miraflores convoca ya de manera frecuente (se hicieron cuatro en 2025) en todo el país. 

Incluso Maduro ha hablado de un nuevo sistema electoral basado en dichos circuitos. Al respecto, expertos han alertado sobre la intención de centralizar las elecciones del país a partir de la estructura de Estado comunal, lo que derivará en menos transparencia de los procesos comiciales en el país.

González Marregot destaca que en una especie de relanzamiento, tras los comicios presidenciales, Maduro presenta a dichos circuitos como “el modelo ideal de organización política para el país». Pero antes (2022) como indicativo de fracaso, afirmó, el líder chavista pidió a la Asamblea Nacional reformar las leyes del Poder Popular para hacerlas “más eficaces”, al eliminar las trabas burocráticas. El Parlamento hizo cambios a las leyes de los Consejos Comunales, Comunas, Poder Popular, Contraloría Social, entre otras.

Posteriormente (finales de 2024), resaltó el experto, Maduro comenzó a hablar de una reforma constitucional para implantar el Estado comunal y sus diversas expresiones: bolivariano, socialista, popular.

“Por lo tanto, la construcción de un gobierno comunal de transición al socialismo suena a más de lo mismo. Eso mismo que ha padecido nuestro país en los últimos 26 años y que ha fracasado dejando un alto costo económico, político y social y a millones de venezolanos sin sus derechos. Ciertamente, el socialismo vive en una eterna transición que favorece a unos pocos, muy pocos, en realidad. Es decir, el socialismo es una distopía que se justifica así mismo”, subrayó González Marregot.

Frenazo a la reforma constitucional y cambios al sistema electoral: implicaciones de los anuncios de Maduro 

“Maduro no es socialista”

Neirlay Andrade, integrante del Buró Político del Partido Comunista de Venezuela (PCV), sostiene que el modelo que dice promover Miraflores no es socialista porque no procura el bienestar de la población. 

“Hay que insistir en un punto clave: Maduro no es socialista. Utiliza una retórica falsamente socialista, falsamente antiimperialista, para imponer un proyecto a todas luces antiobrero y antipopular. El gobierno comunal del que habla Maduro es una farsa. La mayoría del país está empobrecida mientras un puñado de empresarios alineados a la cúpula del Psuv reportan crecimiento en sus negocios”, fustigó Andrade. 

La tolda del gallo rojo que se separó del gobierno de Maduro, tras su reelección en 2018, lo señala de aplicar una “receta neoliberal” en la que el pueblo debe pagar la crisis y conformarse con “migajas”. Dicha postura le valió al PCV una intervención judicial en 2023 y la pérdida de su tarjeta electoral, controlada por autoridades impuestas. 

Tras los comicios presidenciales de 2024, en los que el Poder Electoral proclamó ganador a Maduro sin pruebas que sustentaran el anuncio, el PCV señaló a Maduro de imponerse a través  “del terror y el control social», bajo la fachada del poder popular, que no es otra cosa, apuntó Andrade, que la implementación de mecanismos de cooptación y clientelismo que nada tienen que ver con democracia ni socialismo. 

“Transitar hacia el socialismo significa, entre otras cosas, que la clase trabajadora tiene un rol central, no solamente en la producción de la riqueza, sino en la dirección de la producción. Es una burla que una administración que se ha encargado de aniquilar los derechos laborales, que ha destruido el salario y las pensiones, que secuestra dirigentes sindicales, diga que está transitando hacia el socialismo”, rechazó la dirigente política.

Inconstitucional 

El Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), como lo ha destacado su secretario general, Diosdado Cabello, actualmente se reorganiza y redefine sus estructuras de base, basados en los circuitos comunales. El número dos del chavismo ha admitido que ello se traduce en mayor control sobre el territorio para su defensa frente a amenazas externas. 

Recientemente, se escogieron Comités Bolivarianos de Base Integral (de nueve personas) y Comandos de Comunidades Bolivarianos Integrales (de once personas) para sustituir a los jefes de calle, de comunidad y los Clap, por “direcciones colectivas” en las comunidades. 

Una de las primeras tareas, según el propio Cabello, es levantar un registro de militantes y simpatizantes del Psuv en los territorios, pero también de opositores. 

Un abogado constitucionalista, que pidió la reserva de su nombre para esta nota, coincidió en que el modelo de Maduro no se trata de socialismo, sino de “marxismo leninismo” y que además es inconstitucional. 

“Que se hable de un gobierno comunal de transición al socialismo tiene dos lecturas: una política y otra jurídica. La jurídica es que es inconstitucional porque la Constitución no habla de socialismo, sino de estado social de derecho. No hay elementos en la Carta Magna que abracen a un gobierno socialista” , advirtió el jurista.

Sostuvo además que Maduro no habla de socialismo democrático como ideología política porque no pone acento en el bienestar social en la práctica, por vías democráticas e institucionales como el Parlamento, sino que lo impone y la población no tiene la capacidad de aceptar o no. 

“Para implementar ese modelo que es socialista en el discurso pero capitalista en lo económico, Maduro deja de lado la Constitución y lo impone por la vía de hecho no de derecho, es una frase (gobierno comunal socialista) abyecta. Tuvo la oportunidad de hacer una nueva Constitución con la Asamblea Constituyente de 2017, pero lo dejaron pasar, ahora veremos si retoman la propuesta de reforma que significaria el abismo para el país”, dijo el abogado.

Desde el punto de vista político, considera que el énfasis de Miraflores en el Estado comunal en las últimas semanas es una respuesta a la presión militar que está recibiendo por parte de Estados Unidos. Uno de los principales obstáculos a las pretensiones del chavismo-madurismo, subrayó, es que no cuenta con el apoyo de la mayoría de los electores que se expresaron por un cambio político el 28 de julio de 2024, por lo que para sostenerse hace “uso ilegítimo de la fuerza” contra la población.