jueves, julio 23, 2026

La cuestión de la Odisea 2026

Muy recientemente se ha estrenado a nivel mundial The Odyssey, la nueva obra del creador fílmico Christopher Nolan. Una película con innovaciones cinematográficas como su rodaje en el formato IMAX 70 mm, mediante el cual la película obtendría una mejor resolución y una mayor dimensión en sus imágenes. Se vería mejor pues (quiero decir), salvo que estes sentado muy cerca de la pantalla.

La producción del señor Nolan recibió una enfurecida andanada de críticas en las redes sociales (y especialmente en You Tube) por su casting y por la customización de algunos elementos vinculados a los textos originales y a la época en la cual se desarrolló la trama homérica. Las observaciones y críticas frente a cualquier producto o evento son inevitables y generalmente indican su impacto. Sin embargo, en este caso las acérrimas las críticas se fundamentaron en “especulaciones” sobre la posible participación de una actriz trans (Elliot Page) en el papel de Aquiles y la caracterización de Helena en manos de una interprete afrodescendiente (Lupita Nyong'o) y, de algún otro actor negro desempeñándose como un bardo. Por otra parte, hubo señalamientos críticos en cuanto a fidelidad de esta película de Nolan en relación con los poemas de Homero.

En realidad, la participación de Page se redujo a interpretar a Sinón, un soldado aqueo que por cierto no aparece en la Odisea; mientras que la aparición de Nyong'o se limitó a un par de secuencias muy específicas con un doble personaje el de Helena (esposa de Menelao) y el de su hermana gemela Clitemnestra (esposa de Agamenón). Quizá, lo más emblemático del personaje de Helena, fue su aparición con parte del rostro desfigurado al lado de su esposo Menelao en un banquete luego de la guerra de Troya.

Por otra parte, hubo observaciones sobre las múltiples licencias creativas del tratamiento del poema original. Al respecto, es pertinente señalar que hay diferentes versiones previas realizadas de la Odisea (más de 35 y quizá más) cada una con su toque particular. Y ciertamente hay que distinguir unos poemas escritos hace aproximadamente 2800 años y las versiones realizadas desde hace apenas unos 115. Es decir, siempre habrá variaciones y nunca fidelidad absoluta porque ellos es imposible. Tómese en cuenta que además la Odisea es una obra muy compleja y ramificada con otras, perteneciente al denominado Ciclo Troyano el cual está compuesto por las Ciprias, la Ilíada, la Etiope, la Pequeña Ilíada, la Ilupersis, los Nostoi, la Telegonia. De hecho, muchas de las películas y series que tratan el tema de Troya combinan en su contenido aspectos de temáticos de este ciclo literario de la antigüedad griega para presentar a la guerra de Troya o a las peripecias de Ulises. En tal sentido, es fácil suponer que los productores cinematográficos del presente han tomado aspectos temáticos de cada una de las distintas obras del Ciclo Troyano para realizar sus filmes, pues ninguna salvo la Odisea se ha encontrado completa. Un dato adicional fue que en 1911 se estrenó la primera versión cinematográfica de la Odisea, es decir hace apenas 115 años como afirmamos arriba.

Otro comentario es que las obras de la literatura antigua ha sido versionadas voluntaria o involuntariamente (si se quiere) cientos de veces por los copistas posteriores. Lo que quiero decir es resulta realmente dificultoso tener una versión genuina y completa de las obras homéricas pues tan sol se han conseguido segmentos. Sin embargo, cuando se reclama en un filme cierto apego a las obras originales lo que se valora un acercamiento que brinde algunas luces sobre la cultura griega, en este caso.

Ahora bien, la película de Nolan ofrece gran técnica audiovisual en todos los sentidos. Su odisea es de gran impacto, enmarcada en el canon hollywoodense para optar a los premios de la Academia. Nadie duda que logre tanto en nominaciones como en logros específicos una cantidad apreciable. Sin embargo, la obra adolece de fallos. Por ejemplo, la Odisea no trata de una reflexión introspectiva ni autocrítica de Ulises sobre su pasado guerrero de hecho luego llegar a Ítaca continuará con sus expediciones. Sí hay en efecto, un enfrentamiento con las divinidades olímpicas sobre todo con Poseidón (quien le declara una guerra particular) después de que nuestro protagonista cegara a su hijo Polifemo. Pero también Odiseo disfrutó del favor de otras deidades (mayores y menores) especialmente de las femeninas. El carácter retrospectivo y autocrítico que otorgó Nolan a su Ulises, no se corresponde con el guerrero orgulloso que siempre fue y que arruinó de paso en la película la presencia de personajes muy interesantes en los poemas homéricos como Circe (mal representada) y como Calipso (cuya representación con Vanesa Williams en 1997 fue mejor).

Una interrogante básica fue la elección de Nyong'o para representar a Helena de Esparta (yo habría elegido a Beyoncé en todo caso). En realidad, Lupita Nyong'o no calzó en la trama, aunque debido a su etnia, el autor quiso presentarla como algo exótico por su belleza (junto con su gemela) en las cortes griegas, pero aun así ¿por qué desfigurarla? Esa condición es totalmente ajena a la obra original, pues allí, Helena siempre mantuvo su belleza. Esta elección de casting rompió por completo la genealogía del personaje en la mitología griega.

Otro detalle poco imaginativo en la película fue el del caballo. Este aparece semienterrado en la playa y lleno de hombres armados, lo cual es francamente poco creíble. Además, el caballo se muestra casi perfectamente acabado y tallado (los aqueos tuvieron apenas 12 días para construirlo) lo que resta fuerza a esa propuesta del autor. Una nota adicional sobre este aspecto es que el caballo de la película Troya (2004) lució muy superior en cuanto a credibilidad y pertinencia argumental. El caso del encuentro con Polifemo aunque de apariencia monstruosa perdió totalmente el sentido con la omisión del diálogo entre este y Odiseo y su célebre nombre de “Nadie”. Después de quemarle el único ojo al hijo de Poseidón, lanzarle una flechita pareció ridículo.

Se ha querido presentar la visión de Nolan como realista y humana lo cual parece exagerado. Desde nuestro punto de vista que esa redención de lo humano ante los dioses por la ausencia de estos y el quiebre de un Ulises autocrítico lo vemos mucho mejor trabajado y logrado en The Return (2024) dirigida por Uberto Pasolini y protagonizada por Ralph Fiennes y Juliette Binoche. Esta constituye un enfoque extraordinario y si se quiere agregar absolutamente ateo y no mítico ni heroico.

Por lo demás, esta Odisea sí se puede ver y disfrutar, hay que hacerlo, si le gusta el género por supuesto. En esta obra participaron 2 mis actrices favoritas: Charlize Theron y Anne Hathaway. Ambas lo hicieron bien. Aunque hubiera cambiado los roles de Charlize (como Helena) y Lupita (como Calipso).

Saludos amigos,