martes, agosto 11, 2026

La tercera temporada de House of the Dragon (HOTD)


Una de las series televisivas más exitosas de los últimos tiempos ha sido sin lugar a dudas “Game of Thrones” (GOT), conceptuada y escrita por el genial George RR Martin. GOT logó mantener durante ocho temporadas la atención del gran público televisivo en todo el mundo con base a la descripción de la lucha por el poder de un grupo de familias elitistas en un universo medieval cruel, mágico y fantástico.

Una de las características centrales de la saga de GOT fue sólida construcción narrativa de cada personaje, de cada familia y de cada situación de los reinos que componían Westeros el continente donde se desarrolló fundamentalmente la obra escrita por Martin. Y en realidad, pienso que el éxito de las novelas del escritor radica en su sólida estructura y coherencia narrativa interna que permite su potenciación imaginativa y audiovisual.

Luego del desenlace de GOT y de un breve descanso la productora HBO se lanzó con una secuela que pretendía presentar la historia previa a lo ocurrido en Westeros y su guerra interna y contra unas fuerzas oscuras que pretendían liquidar toda la cultura y la raza humana. Por fortuna, eso no ocurrió en la serie televisiva dejando con muchas ganas conocer aún más de ese mundo medieval y mágico. Sí nació luego de múltiples estudios la serie “House of the Dragon” (HOTD) con el difícil reto de continuar con el éxito de GOT.

HOTD se basó inicialmente en la novela “Fuego y Sangre” también de Martin, por supuesto, y que desarrolla la historia de la familia Targaryen, facción hegemónica durante años en el gobierno de Poniente y con dominio absoluto de la acción de los dragones, lo cual potenciaba su poder político-militar. La serie fue pensada para 4 temporadas, comenzando con el final del reinado de Viserys I (Paddy Considini) y tratando de las peripecias y peleas internas por el control del Trono de Hierro a su muerte. Si bien Viserys había decidido que su hija Rahenyra (Emma D’ Arcy) fuera su sucesora su hermanastro Aegon II (Tom Glynn-Carney) pensaba otra cosa. Así, comenzaría pues, la saga que lamentablemente fue decayendo en rendimiento a partir de su segunda temporada.

En realidad, se produjo una ruptura entre el texto original de Martin y la producción puesta en práctica por HBO y Ryan Condal. Las diferencias crecieron y finalmente George RR Martin afirmó que esa serie no tenía nada que ver con su historia. Ciertamente, en la producción hubo una serie de cambios y omisiones que dieron un giro quizá inapropiado a lo escrito originalmente por el autor. Y aquí justamente cobra importancia la omisión de situaciones o de personajes e incluso las licencias creativas que se tomaron en HBO porque como hemos afirmado la obra de Martin está muy bien estructurada y esas modificaciones no cuadran con lo ya escrito en GOT y alteran sus secuelas.

En esta tercera temporada donde la acción debía predominar, la puesta en pantalla de Condal se centró en interminables diálogos y encuentros intrascendentes Rahenyra y Alicent (Olivia Cooke) que en realidad no conducían al avance lógico de la trama salvo ganar tiempo y alargar capítulos de manera superficial. Por otra parte, la ausencia hasta ahora de los 2 últimos hijos de Rahenyra y Daemond (Matt Smith) altera toda la cronología de la trama y que parece indicar (aparentemente) que serán introducidos de manera forzosa en la cuarta y última temporada. Otros personajes fueron omitidos como el caso de Ortiga (la original jineta del dragón Robaovejas) que tenía incidencia en la relación entre Daemond y Rahenyra o los sorprendentes desplazamientos de Alicent en medio de la guerra civil Targaryen sin que le ocurriera nada.

Lo mejor de la tercera temporada fue el episodio final dedicado parcialmente a la batalla de Ladera que logró despertar emoción por los encuentros entre los personajes, pero no lograr cambiar la baja valoración que motivó la saga durante 2026. Había una expectativa mayor sobre todo por el fandom. Por supuesto, habrá que esperar ver las cifras de audiencia que alcanzó la temporada. Y sobre todo tener claro que la opiniones de Martin y la de los seguidores de sus libros (como yo) siempre estarán en minoría frente al gran público, ese público televisivo que no conoce la obra original y quizá le interese poco.

En fin en algún momento, dentro de unos años, llegará la cuarta y última temporada de La Casa del Dragón, en la cual perecerán todos los dragones y casi todos Targaryen, salvo los pequeños hijos de Daemond y Rahenyra: Aegon III y su hermanito Viserys II, ambos reinarán en el universo de GOT a menos que Ryan Condal decida lo contrario. De todas formas el universo de George RR Martin es casi ilimitado. Veremos




 

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