sábado, agosto 02, 2014

CLPP: Una oportunidad de participación ciudadana en riesgo






CONSEJOS LOCALES DE PLANIFICACIÓN PÚBLICA (CLPP):
UNA OPORTUNIDAD DE PARTICIPACIÓN DEMOCRÁTICA EN RIESGO

Miguel González Marregot
Director Ejecutivo
A.C “Gestión de Cambio”
________________________________________________________________________

Introducción

Con la siguiente intervención ofrezco algunas apreciaciones sobre la problemática que atraviesan los Consejos Locales de Planificación Pública (CLPP), como instancias de participación ciudadana y también en su relación con el municipio. Valga aclarar desde un principio que estos órganos de carácter constitucional son novísimos pues su creación efectiva data apenas del año 2002; y quizás sea por ello, que pese a su importancia institucional y de tener rango constitucional, su trascendencia en el municipio venezolano ha sido escasa hasta ahora.

Los CLPP han padecido de sentimientos encontrados por parte de las fuerzas sociales y políticas que hacen vida en los municipios venezolanos. De hecho han sido menospreciados y temidos por alcaldes y concejales; ignorados, pero también criticados e incluso requeridos por el movimiento vecinal. En todo caso los CLPP son un examen  institucional aún pendiente por los actores socio-políticos locales si en realidad desean impulsar un modelo de democracia que rescate la cercanía y la transparencia y la participación ciudadana en la gestión gubernamental.

Un comentario adicional, es que en la actualidad los CLPP y los municipios se encuentran en una situación de transición pues su vigencia es puesta en duda dentro de la propuesta del Estado comunal y las comunas que avanza el Gobierno Nacional como su proyecto de reordenamiento de la sociedad venezolana bajo una visión socialista basa en la centralización territorial, la propiedad social de las relaciones económicas y la participación tutelada.
      
Como parte final de mi intervención me atrevo a borronear, o sugerir algunos lineamientos para un eventual rescate y relanzamiento institucional de los consejos locales de planificación pública, a los que sin duda, considero como órganos perfectamente legítimos para ejercer la participación ciudadana en la gestión de los procesos de formación, ejecución y control de los asuntos públicos locales.

Antecedentes institucionales e importancia de los CLPP

La intención o propósito de integrar o incluir a los vecinos en los procesos de planificación y gestión de políticas públicas de carácter local, tiene viejos antecedentes en Venezuela. Ciertamente, los gobiernos democráticos sobre la base de la Constitución de 1961 impulsaron mecanismos institucionales para alcanzar ese propósito. Así ubicamos la creación de la Fundación para el Desarrollo de la Comunidad (FUNDACOMÚN) a principios de los años sesenta; así como el impulso de los Comités de Coordinación Estadal, conjuntamente con los Consejos Regionales de Desarrollo en los años ochenta orientados en esa dirección.
En 1998 con el Consejo Consultivo Parroquial¹ encontramos el antecedente muy cercano a los Consejos Locales de Planificación Pública. El Consejo Consultivo Parroquial como mecanismo de participación vecinal a nivel de las parroquias, estaban integrados en su diseño teórico por autoridades públicas por los concejales y miembros de juntas parroquiales y representantes de asociaciones vecinales otros comunitarios. Y aunque los Consejos Consultivos Parroquiales no tuvieron posibilidad de ser implementados; es muy posible presumir que sirvieran como un insumo para la elaboración de la “arquitectura institucional participativa” que se diseñó en la  Constitución Bolivariana de 1999.

Los CLPP fueron creados por medio de la Constitución de 1999. Y en efecto, el artículo 182 de la CRBV establece “la creación del consejo local de planificación pública presidido por el Alcalde o Alcaldesa, integrados por los concejales, los presidentes de las juntas parroquiales y representantes de las organizaciones vecinales y otras de la sociedad civil”². A pesar de estar incluidos en la Constitución del año 1999, los CLPP no fueron creados sino hasta el año 2002, cuando se promulga su primera Ley. Debido a ciertas dificultades en su proceso de creación en 2003 se creó la Comisión Presidencial para el Fortalecimiento de la Instrumentación, Seguimiento, y Evaluación de los CLPP³; así el Gobierno Nacional, emprendió una serie de iniciativas de asesoría y apoyo técnico para la instrumentación de dicho órganos en los distintos municipios del país. De la misma  manera desde las organizaciones no gubernamentales se emprendió un proceso de impulso a la organización de los CLPP que produjeron interesante iniciativas como la de Visor Participativo en 2001.

El Consejo Local de Planificación Pública, fue conceptuado como el órgano encargado de la planificación integral del gobierno local con el propósito de lograr integración de las comunidades organizadas y grupos vecinales en la política general del Estado de descentralización, competencias y recursos de conformidad con la CRBV. La irrupción de los CLPP, otorgó un poder de incidencia en los asuntos públicos locales a los vecinos organizados y a los representantes de la sociedad civil y estableció una cercanía con el resto de las autoridades públicas locales como concejales y miembros de las juntas parroquiales. Sin embargo, hay opiniones diversas.

Para Thais Maingon, por ejemplo, “desde  el  mismo  momento en que se define al CLPP como “órgano encargado de la planificación integral del gobierno local con el propósito de lograr la integración de las comunidades organizadas y grupos vecinales mediante la participación y el protagonismo dentro de la política general del  Estado” (Artículo 2  de  la  Ley  de  los  CLPP) se está conduciendo a la imposición de un modelo de intervención en la sociedad que busca articular los distintas esferas del territorio a través de un esquema jerárquico, centralista y autoritario y en donde el eje articulador viene dada por la planificación”. Mientras que para otros investigadores, como Mirtha López y Carmen Añez “desde el punto de vista formal, los CLPP se convertirían en el órgano principal de la planificación del desarrollo en cada localidad, región y por ende del país, a partir de la transferencia de competencias y recursos a las comunidades, con la finalidad de administrar y resolver las necesidades colectivas y planificar su futuro inmediato. Esto permite que el ciudadano individual o colectivamente sea parte del poder local e intervenir en la toma de decisiones, fortaleciéndose la soberanía popular”⁶.

Lo que sí nos queda claro fue que con los CLPP, la estructura institucional del municipio y de la gestión de gobierno quedó modificada de manera radical. De hecho, con la promulgación de la Ley Orgánica del Poder Público Municipal de 2005, estableció que dentro de la división funcional de poder municipal, la función de planificación sería ejercida mediante corresponsabilidad entre las autoridades públicas y la ciudadanía en el Consejo Local de Planificación Pública; dedicando además su Capítulo V que consideraba, entre otros aspectos al CLPP como órgano encargado de integrar al gobierno municipal y a las comunidades organizadas en el proceso de planificación e instrumentación del desarrollo del municipio; la obligación del alcalde o alcaldesa electo de presentar ante el CLPP, las líneas maestras de su plan de gobierno y para dar cabida a criterios de los ciudadanos y ciudadanas con el propósito de enriquecer el Plan Municipal de Desarrollo; y también consagró al alcalde o alcaldesa en su carácter de presidente o presidenta del CLPP, como promotor de la conformación de los consejos parroquiales y comunales.

La base legal de los CLPP

En el plano estrictamente formal; y pese constituir un institución muy reciente la base legal de los Consejos Locales de Planificación Pública ha sido trabajada de manera muy discutible. Partiendo de la CRBV, el artículo 6 define la naturaleza del gobierno; el 62, ordena la libre participación de los ciudadanos en los asuntos públicos; el 70 que enumera los medios de participación¹; los artículos 141 y 143, indican el carácter participativo de las administraciones públicas¹¹; el 166, determina la creación de los Consejos Estadales de Planificación y Coordinación de Políticas Públicas¹²; el 178, especifica las competencias del Poder Municipal¹³; y el 184, determina la creación de mecanismos de cogestión en la prestación de servicios públicos¹⁴.

Pese a los mandatos constitucionales es justamente en el plano legal donde se modifica sustancialmente la orientación democrática y participativa del CLPP y el municipio. La Asamblea Nacional aprobó el 10 de diciembre de 2010 la Ley Orgánica de Planificación Pública y Popular que deroga la Ley de Planificación Pública de 2001. En esta reforma, se establecen los principios y normas de una planificación que rige para el Poder Público y el Poder Popular; y cuyo fin es la construcción de la “nueva sociedad socialista”¹.

Con respecto a la Ley de los CLPP cabe señalar que dicha ley fue reformada en 2006¹, sufriendo una nueva reforma en el 2010¹ y, otra aún más recientemente en el año 2013¹, que curiosamente no ha sido publicada en la Gaceta Oficial. La reforma del año 2010 es trascendente porque mediante ella se adaptan a los CLPP al régimen centralizado del Estado Comunal y al sistema económico de la comuna a pesar de que estas instancias son órganos constitucionales y forman parte del sistema de planificación descentralizado de los municipios. También que, con  esta reforma se incorpora a las funciones de los CLPP la debida presentación de proyectos a los Distritos Motores de Desarrollo¹. Los DMD constituyen figuras político-territoriales alternas y competitivas a los municipios y estados, no sólo como entidades en el ámbito aspecto financiero sino en los aspectos directamente vinculados a la democracia, la descentralización, las libertades y los derechos humanos.

En este contexto, llama la atención que los CLPP no sean mencionados ni considerados en la Ley Orgánica para la Gestión Comunitaria de Competencias, Servicios y Otras Atribuciones (2012)² pues esta ley norma justamente aspectos directamente relacionados con sus funciones típicas como son la planificación y transferencia de competencias de los municipios hacia entidades no estatales territoriales o sociales.

En un último comentario sobre el apartado legal cabe agregar que, el municipio también fue afectado de manera directa e inconstitucional el mismo año 2010 por las reformas legales impulsada por la Asamblea Nacional de hecho con la reforma de la Ley Orgánica del Poder Público Municipal (LOPPM)²¹ se altera la constitución y funciones de las Juntas Parroquiales, y se le cambia el nombre a “Junta Parroquial Comunal”, se modifica el procedimiento de elección universal de sus miembros a uno de elección por voceros de los Consejos Comunales, y se les atribuyen las funciones de articular al “poder popular” con el Poder Público Municipal.

De esta manera, los municipios y los Consejos Locales de Planificación Pública quedaron afectados; tanto en sus competencias como en su conformación institucional y territorial por la propuesta emergente del Estado comunal y su expresión más concreta como lo son las comunas.
Un balance general de los CLPP como órgano para la participación ciudadana

No resulta difícil afirmar que en un balance general de la implementación de los CLPP a lo largo de esto once años de trayectoria institucional apuntaría hacia las dificultades y frustraciones. Son varias las causas. Veamos las más relevantes.

En primer lugar, la extrema polarización del país, con serios rasgos de exclusión ha determinado un progresivo deterioro institucional que dificulta el desarrollo de las propias iniciativas ciudadanas contempladas en la Constitución Bolivariana aún vigente. Un elemento determinante para la consolidación de este proceso ha sido promocionado desde el propio Gobierno Nacional con un discurso conflictivo que impide la necesaria integración vecinal y comunitaria para abordar la integración de los CLPP.    

En segundo lugar, la visión centralizadora del Estado que trata de imponer el Gobierno; y el inapropiado desarrollo legislativo en los instrumentos vinculados al tema, han generado restricciones y dudas operativas en tales instancias. Esta situación se ha agudizado, a partir de 2007, con el surgimiento de la propuesta del Estado comunal y las comunas y del año 2010, con la aprobación y promulgación del conjunto de leyes del denominado “poder popular” que golpearon las capacidades institucionales de los CLPP: tales como sus procesos de elección de integrantes comunitarios, de organización interna y planificación autónoma vinculada al municipios. 

Una tercera causa, está representada por la baja capacidad gerencial y operativa de las entidades municipales del país. Si bien el municipalismo venezolano posee una larga trayectoria, la conceptualización de su gestión y desarrollo institucional aún no es moderna. En consecuencia, ha habido muy poca comprensión de la “importancia ciudadana” de los Consejos Locales de Planificación, y de sus potencialidades institucionales para planificar, desconcentrar y descentralizar la gestión local de las políticas públicas. Por ejemplo, el CLPP, es el órgano encargado de diseñar el Plan Municipal de Desarrollo, sin embargo son muy pocos los municipios venezolanos que han emprendido su diseño y ejecución con lo cual se produce un desaprovechamiento de estos órganos.

En cuarto lugar, y sin duda, la debilidad y la inexperiencia de la propia sociedad civil y del voluntariado vecinal para cumplir funciones de cogobierno también disminuye tanto el  ejercicio de sus derechos a la participación como el fortalecimiento de estas instancias municipales. Al respecto, si bien hay que reconocer que en muchos casos al voluntariado  vecinal de la sociedad civil le cuesta asimilar la lógica gubernamental, también aceptar la baja capacidad del movimiento comunitario para prepararse, asumir y exigir el protagonismo que se le ofrece mediante su integración a los CLPP.

En quinto término, la viabilidad institucional de los CLPP se ha visto muy afectada por la enorme desinformación (intencional o no) que ha acompañado su desarrollo. Puede afirmarse a priori, que la amplia mayoría de la población de los 335 venezolanos aún desconoce la misión institucional y las atribuciones y competencias de los CLPP. Los consejos comunales, por ejemplo son mucho más conocidos y reconocidos que los mismos CLPP por parte de las “autoridades tradicionales” (alcaldes, concejales, y burocracia pública local) y el voluntariado de la sociedad civil.

Una muy breve reseña del caso del Municipio Baruta

El Consejo Local de Planificación Pública del Municipio Baruta reúne características muy particulares; pues se encuentra en el quinto municipio del país con menor índice de pobreza (9%)²² y además, ocupa el puesto 16 en cuanto a la cantidad de habitantes (328.454 habitantes)²³. Pero además Baruta posee un movimiento vecinal fuerte y aguerrido, con capacidades operativas y acceso a los medios de comunicación.

En el municipio Baruta, la elección de un nuevo Consejo Local de Planificación Pública (CLPP) se encuentra en suspenso. Al momento de realizarse ese proceso, sería la cuarta elección del organismo lo cual constituiría -de paso-, un record dentro del ámbito municipal del país. En el municipio Baruta, la elección del CLPP siempre ha sido polémica, pues después de todo y casi siempre, surgen disconformidades alrededor de los procesos eleccionarios de los espacios vinculados a la gestión pública, ejecutivos o deliberantes.

La primera elección del CLPP se realizó en el año 2004, en un proceso conducido por una comisión electoral provisional. Los comicios se llevaron a cabo finalmente en una plaza Diego Ibarra, de la urbanización Colinas de Bello Monte, a plena luz del día y de manera directa universal y secreta. Pese a ello, el día de su juramentación un grupo de vecinos al sentirse excluidos cantaba fraude en ese proceso; aunque sin presentar pruebas de ello.

De la gestión de ese primer CLPP, cabe recordar el denodado esfuerzo de aquel grupo de consejeros y consejeras por hacerse entender ante las autoridades públicas y el movimiento vecinal que era posible organizarse a través del CLPP para hacer incidencia pública. Pero además, se iniciaron las primeras consultas del presupuesto participativo y emprendió la organización libre de los consejos comunales; produciendo un reglamento para tales efectos². También eligió mediante concurso público de credenciales, la primera Sala Técnica en el Municipio y aprobó el Plan Municipal de Desarrollo 2004-2008.

El segundo CLPP de Baruta fue electo en 2007; bajo las condiciones de la nueva ley (reformada en 2006) y cubierto de la polémica por señalarse que su elección fue producto de un pacto entre las principales fuerzas político-partidistas del municipio. De ese CLPP, que estrenaba la figura de la Vicepresidencia y de la Secretaría, debe destacarse la profundización de los procesos de consulta el presupuesto participativo y de un proyecto de Plan Municipal de Desarrollo, que lamentablemente no se llegó a considerar.

La  tercera elección del CLPP se llevó a cabo en el año 2009, también se produjo bajo las condiciones de la reforma de Ley del 2010, y en el contexto de una asamblea de voceros de consejos comunales. De la gestión de este tercer CLPP (ya con el período vencido), vale la pena rescatar su esfuerzo por impulsar y consolidar el presupuesto participativo en medio de una polarización político-partidista que marcó su gestión y el establecimiento de una base de datos (o banco de proyectos) construido las propuestas de que han presentado las comunidades organizadas y los vecinos en los proceso de consulta del presupuesto participativo. 

Así como también habrá que reconocerle la defensa firme, pública y notoria de la autonomía municipal, la descentralización y la participación ciudadana durante el 2011 y el emprendimiento de iniciativas legislativas para la elaboración de una ordenanza que permitiera establecer condiciones democráticas que renovar el Consejo Local de Planificación Pública en el municipio Baruta; objetivo que no se logró.

En Baruta hay aproximadamente más de ciento veinte (120) consejos comunales lo cual constituye una cifra relativamente baja en relación a otros municipios del Área Metropolitana de Caracas. De ese pequeño universo comunal, tan sólo veintiún (21) consejos comunales habrían recibido la certificación ministerial correspondiente y para 2011 se denunciaba que unos 61 consejos comunales habían sido excluidos por el Ministerio del Poder Popular para las Comunas y Protección Social (ahora de las Comunas y Movimientos Sociales).

Bajo las condiciones de participación establecidas en las últimas reformas de la Ley de los Consejos Locales de Planificación Pública resulta difícil que un movimiento vecinal como el de Baruta asuma acríticamente la renovación de esa instancia; salvo que se adopte otra visión, en atención al cambio en el gobierno municipal que se producirá en Diciembre de este año.

Algunos lineamientos de acción y de conclusión abierta

La situación de los consejos locales de planificación es de crisis institucional y sin perspectiva aparente de salir de ella en el corto plazo. Hoy, existen serias dificultades para adecuar los CLPP vigentes, a la nueva normativa, por ejemplo:

- El nuevo esquema institucional que enmarca es excluyente y orientado hacia la imposición de un esquema de participación tutelada basada en la intención de imponer un modelo de organización social, no previsto en la Constitución Nacional.
 
- El desmejoramiento de las condiciones de transparencia y de democracia de los procesos de elección de los integrantes de los Consejos Locales de Planificación Pública representa una condición crítica, que impiden considerar a estas instancias como mecanismos de participación ciudadana. En otras palabras, no hay reglas claras para la elección de Juntas Parroquiales Comunales, el resto de los “nuevos actores” participantes en el CLPP. En el caso de las comunas aún no se encuentran totalmente constituidas al igual que las unidades socio-productivas

Bajo ese esquema la participación ciudadana se encuentra cada vez restringida, y las  manifestaciones impulsadas por el gobierno son tuteladas y sin garantías para su realización plena. De esta manera, el Consejo Local de Planificación Pública queda en suspenso en cuanto a su propia operatividad y por supuesto como medio para el ejercicio de la participación ciudadana en la gestión de los asuntos públicos locales.  

En este contexto les propongo:
.- Revalorizar, promocionar y apoyar la participación que constituye un derecho humano. Y partir de allí emprender acciones dirigidas hacia el rescate de los consejos locales de planificación pública, en un marco de descentralización y de la autonomía municipal.

.-  Exigir la aplicación de métodos de elección libre y democrática de los representantes vecinales y sectoriales de los ciudadanos en cada consejo local de planificación pública mediante la adecuación de sus respectivas ordenanzas.

.- Fortalecer institucionalmente a los CLPP dotándolos de los recursos presupuestarios para su adecuado funcionamiento, la dotación y equipamiento correspondiente y la elección de las Salas Técnicas y la selección de su Secretaría correspondiente en aquellos consejos que aún no lo tengan y por lo tanto se encuentren al margen de la ley en detrimento de su funcionamiento eficaz y eficiente. 

.- El impulso de la participación ciudadana en el gobierno, el consejo local de planificación pública y la legislación del municipio mediante la realización oportuna de cabildos, asambleas ciudadanas, consultas públicas, contraloría social, programa especial de ordenanzas: participación ciudadana, transparencia y acceso a la información pública, contraloría social.

.- Exigir a las autoridades municipales el ejercicio pleno de la participación ciudadana en la planificación municipal, específicamente  en el plan municipal de desarrollo, el plan de desarrollo urbano local, el plan de inversión municipal, el presupuesto participativo y otros planes que afecten la calidad de vida de los habitantes del municipio.

.- Demandar el cumplimiento por parte del Concejo Municipal de la realización de las consultas ciudadanas para la elaboración de ordenanzas, de acuerdo a lo establecido en la Ley Orgánica del Poder Público Municipal.

.- Establecer alianzas en el CLPP para impulsar la descentralización de programas y servicios hacia las comunidades organizadas mediante convenios de gestión.

.- Impulsar programas de educación ciudadana y establecimiento de redes cooperación entre los distintos sectores del municipio (empresa privada, expresiones asociativas temáticas y vecinales, consejos comunales).
  

Notas
1.  Mouchet, Ángel. “El Control Social de la Gestión Local”. Instituto Latinoamericano de Investigaciones Sociales (ILDIS). Caracas, Junio de 1998.
2. Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Gaceta Oficial N° 5.453 Extraordinario del 24 de Marzo de 2000.  
3. Los Consejos Locales de Planificación Pública fueron creados mediante su Ley que fue publicada en la Gaceta Oficial N° 37.463 del 12 de junio de 2002. La Comisión Presidencial para el Comisión Presidencial para el Fortalecimiento de la Instrumentación, Seguimiento, y Evaluación de los Consejos Locales de Planificación Pública, se creó mediante el Decreto Presidencial N° 2.356 del 9 de Abril de 2003.
4. Visor Participativo constituyó una iniciativa cívica conformada por un conjunto de organizaciones no gubernamentales que asumieron el reto de impulsar la participación ciudadana partiendo del contenido de la CRBV. Entre sus componentes estaban AC Orientación y Atención a la Crisis (CORACRIS); AC Red Vecinal de Venezuela; AC Uniandes; Assertecon SRL; Carb Consultores CA; Centro de Desarrollo Integral Sucre (CEDISUC); Centro de Iniciativas para el Desarrollo Local (CIDEL); Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales (CISOR); Escuela de Vecinos de Venezuela; Gente de Soluciones; Hagamos Democracia; Sinergia. 
5. Maingon, Thais. “Los consejos locales de planificación pública: ¿nuevos espacios para la participación ciudadana en Venezuela? IX Congreso Internacional del CLAD sobre la Reforma del Estado y la Administración Pública. Madrid, España, 2-5 Noviembre, 2004.
6. López Mirtha y Añez Carmen. “Los Consejos Locales de Planificación Pública en Venezuela: Una Instancia de Participación y Capacitación Ciudadana”.Cayapa. Revista de Economía Social. Año 5. 2005.
7. Ley Orgánica del Poder Público Municipal. Gaceta Oficial N° 38.204 del 8 de Junio del 2005.
8. Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Gaceta Oficial N° 5.453 Extraordinario del 24 de Marzo de 2000.
9. Ibidem
10. Ibidem
11. Ibidem
12. Ibidem
13. Ibidem
14. Ibidem
15. Ley Orgánica de Planificación  Público Popular. Gaceta Oficial N° 6.001 Extraordinario del 21 de Diciembre del 2010.
16. La reforma de la Ley de los CLPP fue publicada en la Gaceta Oficial N°38.591 del 26 de Diciembre de 2006.
17. La siguiente reforma de la Ley de los CLPP fue publicada en la Gaceta Oficial N° 6017 Extraordinario de fecha 30 de Diciembre de 2010
18. En el mes de agosto de 2013 la Asamblea Nacional aprobó una tercera reforma de la Ley de los Consejos Locales de Planificación Pública, que restringía aún más los derechos a la participación ciudadana en su conformación, además de imponer sanciones a los alcaldes o alcaldesas que no cumplieran con su contenido. Sin embargo dicha Ley o ha sido publicada en Gaceta Oficial, sin que se tenga alguna explicación hasta ahora.   
19. Ley de los CLPP fue publicada en la Gaceta Oficial N° 6017 Extraordinario de fecha 30 de Diciembre de 2010.
20. La Ley Orgánica para la Gestión Comunitaria de Competencias, Servicios y Otras Atribuciones, fue publicada en la Gaceta Oficial N° 6079 Extraordinario del 15 de Junio de 2012. 
21. La reforma de la Ley Orgánica del Poder Público Municipal publicada en la Gaceta Oficial N° 6015 Extraordinario del 28 de Diciembre de 2010
22. Cálculo establecido a partir de cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) 2011
23. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) 2011
24. Durante el año 2005 un grupo vecinal del Municipio Baruta, en trabajo conjunto con voceros ante el CLPP elaboró un “Instructivo para la Conformación de Consejos Comunales”. El instructivo elaborado de forma consensual y participativa zonificaba y fijaba unas normas mínimas para la elección y organización de los consejos comunales. 






Bibliografía
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Gaceta Oficial N° 5.453 Extraordinario del 24 de Marzo de 2000
Ley Orgánica para la Gestión Comunitaria de Competencias, Servicios y Otras Atribuciones, fue publicada en la Gaceta Oficial N° 6079 Extraordinario del 15 de Junio de 2012
Leyes Orgánicas del Poder Público Municipal publicadas en la Gaceta Oficial N° 6015 Extraordinario del 28 de Diciembre de 2010 y en Gaceta Oficial N° 38.204 del 8 de Junio del 2005
Ley Orgánica de Planificación  Público Popular. Gaceta Oficial N° 6.001 Extraordinario del 21 de Diciembre del 2010
Leyes de los Consejos Locales de Planificación Pública, publicada en Gaceta Oficial N° 37.463 del 12 de junio de 2002;  y sus reformas publicadas en las Gaceta Oficial N°38.591 del 26 de Diciembre de 2006 y Gaceta Oficial N° 6017 Extraordinario de fecha 30 de Diciembre de 2010
Decreto Presidencial N° 2.356 del 9 de Abril de 2003 que crea la Comisión Presidencial para el Comisión Presidencial para el Fortalecimiento de la Instrumentación, Seguimiento, y Evaluación de los Consejos Locales de Planificación Pública.
“Instructivo para la Conformación de Consejos Comunales en el Municipio” Mimeo. Comisión de Asuntos Institucionales del CLPP de Baruta. 2005.
López Mirtha y Añez Carmen. “Los Consejos Locales de Planificación Pública en Venezuela: Una Instancia de Participación y Capacitación Ciudadana”. Cayapa. Revista de Economía Social. Año 5. 2005.
Maingon, Thais. “Los consejos locales de planificación pública: ¿nuevos espacios para la participación ciudadana en Venezuela? IX Congreso Internacional del CLAD sobre la Reforma del Estado y la Administración Pública. Madrid, España, 2-5 Noviembre, 2004.
Mouchet, Ángel. “El Control Social de la Gestión Local”. Instituto Latinoamericano de Investigaciones Sociales (ILDIS). Caracas, Junio de 1998.

domingo, junio 22, 2014

Resumen: SEGUIMIENTO A LA ACTIVIDAD DE LOS CONSEJOS LOCALES DE PLANIFICACIÓN PÚBLICA (TRIMESTRE ENERO-MARZO 2014)

INTRODUCCIÓN

El presente informe muestra una primera visión de la actividad institucional realizada en el país
por los Consejos Locales de Planificación Pública (CLPP), durante el lapso Enero-Marzo 2014. El
informe  está elaborado  con  datos  obtenidos  de  la prensa  nacional  y  regional; tanto  de medios
impresos  como  de  medios  digitales  y,  es  parte  del  Programa  de  Apoyo  a  la  Gestión  de  los
Gobiernos Municipales de la Unidad (PAGG-M).

El  PAGG-M  es  parte  de  la  Unidad  Técnica  de  la  Mesa  de  la  Unidad  Democrática  (MUD).
El programa  tiene  como  objetivo  principal  servir  como  plataforma  de  apoyo  y  como  un
complemento  a  los  esfuerzos  que  cada  gobierno  de  la  unidad  desarrolle  en  su  municipio
correspondiente. El PAGG-M posee varias líneas de acción, de acuerdo a las competencias de
los  municipios  como  entidades  político-territoriales;  tales  como:  agua, desechos sólidos,
protección social, transporte, tributación y finanzas municipales y participación ciudadana; entre
otras.

La participación ciudadana constituye un eje transversal en la gestión pública local de acuerdo al
marco constitucional y a las leyes que norman su competencia. La participación está presente en
los cuatro componentes funcionales del poder público municipal como lo son: la función ejecutiva,
la función legislativa en la planificación del municipio y en la función de control. En ese contexto,
se  ubican  los  Consejos  Locales  de  Planificación  Pública  como  órganos  consagrados  en  la  Carta
Magna  (artículo  182)  para  que  la  ciudadanía  participe  en  la  gestión  pública  local.  Además,  los
Consejos Locales de Planificación Pública son reconocidos por la Ley Orgánica del Poder Público
Municipal (LOPPM) y poseen su propia ley.

El  seguimiento  de  la  actividad  de  los  CLPP,  constituye  un  indicador  relevante  del  desarrollo  y
tratamiento  de  la  participación  ciudadana  en  los  municipios  venezolanos.  Si  bien,  la  cobertura
informativa de los CLPP en los medios (impresos o digitales) es generalmente incompleta para el  presente reporte se logró obtener datos sobre la actividad de veintidós (22) Consejos Locales de
Planificación  Pública  ubicados  en  diez  (10)  entidades  federales.  Y  aunque  estos  veintidós  (22)
CLPP, constituyen apenas el 7% del total nacional, la información recabada nos muestra una visión
preliminar muy valiosa sobre la gestión de esas entidades.

El presente documento tiene transcritas notas referidas a dos aspectos de los CLPP, como son: el
Desarrollo  Institucional  y  la  aprobación  de  recursos  para  la  inversión  en  sus  respectivas
localidades.



INFORMACIONES RECOGIDAS EN MATERIA DE DESARROLLO INSTITUCIONAL

En  materia  de  desarrollo  institucional  la  actividad  de  los  CLPP  -en  su  amplia  mayoría-,  estuvo
focalizada  en  los  procesos  de  instalación  o  juramentación  de  sus  integrantes;  tanto  en  su
componente burocrático de apoyo (Sala Técnica, Secretaría) como en su componente sustantivo
(vicepresidencias,  voceros).  Cabe  agregar  que  se  registraron  dos  (2)  casos  de  sesgos  negativos
referidos  al  funcionamiento  de  los  CLPP  pertenecientes  a  los  municipios  Anaco  (Anzoátegui)  y
Libertador (DMC). Veamos algunos ejemplos de la actividad institucional.

  El  Municipio  Chacao  realizó  el  acto  de instalación  del  Consejo  Local  de  Planificación
Pública (CLPP), donde el alcalde Ramón Muchacho fue juramentado como presidente de
ese organismo y los nuevos concejales como consejeros de esa instancia local.

  También  el  Municipio  Carrizal  del  estado  Miranda  instaló  su  CLPP,  con  presencia  del
alcalde reelecto José Luis Rodríguez; en el acto estuvieron presentes los representantes
del área vecinal y de los sectores transporte, cultura, salud y educación.

  En  el  municipio  El  Hatillo  se  conformó  una  comisión  para  estudiar  los  procedimientos
legales  adecuados  para  la  nueva  elección  de  los  nuevos  consejeros  vecinales  de  ese
organismo a partir del mes junio.

  En  el  Municipio  Girardot,  el  alcalde  Pedro  Bastidas,  fue  ratificado  como  presidente  del
Consejo Local de Planificación Pública (CLPP), del mismo modo fueron juramentados los 11
concejales de la jurisdicción como nuevos miembros del CLPP, junto a los 25 consejeros y
consejeras  de  la  sociedad organizada. También  fueron  juramentados Wigberto  Socorro,
como Vicepresidente; Alirio Morán como Secretario y José Borges, como Coordinador (e)
de la Sala Técnica de ese organismo.

  En el estado Trujillo fueron instalados los Consejos Locales de Planificación Pública de los
Municipios de Escuque y de Valera. En esa misma entidad federal el CLPP del Municipio
Boconó hizo un llamado a la actualización de los consejos comunales de su localidad. Un
comentario adicional fue la polémica desatada alrededor de la gestión del CLPP de Valera
por las posiciones asumidas por representantes del PSUV en esa instancia.

  En el estado Anzoátegui fue instalado el CLPP del Municipio Simón Bolívar (Barcelona), con
la  presencia  del  alcalde  Guillermo Martínez,  los concejales y  los representantes  de  las
comunidades. También en el estado Anzoátegui, en el Municipio Anaco, según denuncia
formulada por Petra Tovar, vocera de la comuna “Zamora Vive”, que agrupa a 15 entes                               comunitarios de la zona rural del municipio Anaco, el CLPP tiene su período desde hace
nueve meses.

  Por otra parte, según consejeros del CLPP del Municipio Bolivariano Libertador, ubicado en
el  Distrito  Metropolitano de  Caracas (DMC), el  alcalde  Jorge  Rodríguez  estaría  evitando
llamar a sesiones a esa instancia.

  Por  último,  el  alcalde  José  Machín,  cumplió  y  presidió  la  primera  sesión  del  CLPP  del
Municipio Barinas donde se juramentaron los nuevos integrantes y el Vicepresidente y la
Secretaria de ese organismo.

  El CLPP del Municipio Vargas, según la nota informativa obtenida, en una decisión poco
clara decidió “ratificar” a todos sus integrantes anteriores.

INFORMACIONES OBTENIDAS EN MATERIA DE INVERSIÓN MUNICIPAL

El  segundo  bloque  de  informaciones se  focalizó  en  la  aprobación  de  planes  y/o  proyectos
específicos  para  la  inversión  local. La aprobación de planes y proyectos se corresponde con el
cumplimiento de una de las funciones típicas de los CLPP como son: la  formulación del presupuesto  de inversión  municipal  y/o la elaboración planes y  proyectos destinados a las comunidades de sus respectivos municipios.

Veamos algunos detalles de la acción de los CLPP en esta materia.

 El alcalde Gustavo Marcano presentó ante el CLPP del Municipio Urbaneja (Anzoátegui) un
proyecto “Especial Socio-ecológico para el Drenaje y Descontaminación de la Laguna de
Rómulo Gallegos” por un monto de 136 millones de bolívares. Por el contrario, el CLPP del
Municipio Guanipa, del mismo estado Anzoátegui denunciaba la insuficiencia de recursos
para la culminación de siete (7) obras de infraestructura comunitaria. Por otra parte, el
Municipio Guanta, el Presidente del CLPP, alcalde Jhonnathan Marín, anunció la asignación
de 20 millones de bolívares del Fondo de Compensación Interterritorial, para proyectos de
inversión en el municipio.

 El  CLPP del Municipio Valencia aprobó el Plan de Inversión Municipal del año 2014
presentado por el alcalde Miguel Cocchiola. El monto del PIM ascendió a 191 millones 562
mil 361 bolívares que serían invertidos en obras de infraestructura. En ese mismo estado
el CLPP del Municipio Libertador también aprobó su Plan de Inversión Municipal para el
ejercicio fiscal de 2014.

En el estado Trujillo los CLPP de los municipios Candelaria y de Escuque aprobaron su Plan
de Inversión Municipal. En el caso del Municipio Candelaria la inversión aprobada ascendió
a  20  millones  de  bolívares;  mientras  que  en  el  Municipio  Escuque,  el  alcalde  Manuel
Márquez, la aprobación mediante el consenso del Plan de Inversión Municipal, así como
también  la  necesaria  incorporación  de  las  comunidades  a  la  ejecución  de  las  obras
contendidas en el referido plan.

  En la misma región andina el CLPP del Municipio Alberto Adriani, del estado Mérida se
aprobaron recursos por un monto de 25 millones de bolívares para inversión en proyectos
comunitarios.

  En  el  estado  Miranda,  específicamente  en  el  Municipio  Urdaneta,   la  alcaldesa  Adyaniz
Noguera, sometió a la consideración del CLPP para su aprobación 11 proyectos aprobados
dentro del Plan de Inversión para el ejercicio fiscal del año 2014. Lo proyectos aprobados
serían  de  alumbrado  público,  vialidad  y  recolección  de  desechos  sólidos.  Un  dato
interesante fue el anuncio de la Presidenta del CLPP de Urdaneta de la transferencia de
competencias de servicios básicos a las comunidades de las parroquias de Cúa y Nueva
Cúa.

  Una última nota de prensa registrada fue del alcalde David Smolansky, presidente del CLPP
del Municipio El Hatillo, quien presentó para la aprobación de ese organismo los proyectos
del plan de inversión municipal 2014. En la sesión del CLPP se aprobó que los proyectos
aprobados serían informados a las comunidades mediante asambleas de ciudadanos.

  En su primera sesión del año del CLPP del Municipio Vargas, el alcalde Alcalá Cordones,
presentó  el  plan  de  inversión  cuyas  obras  alcanzaron  un  monto  aproximado  de  1009
millones  de  bolívares.  Un  dato  que  recoge  la  nota  de  prensa,  está  referido  a  la
“construcción  del  estado  comunal”  que  plantea  impulsar  el  alcalde  oficialista  en  dicha
entidad.

Jesús Elorza: Comuna y deporte (Noticiero Digital)


20 Junio, 2014
El perfil autoritario e intervencionista del gobierno bolivariano en materia deportiva, comenzó a mostrarse con la firma del Convenio con Cuba en el año 2002 que implicó la traída al país de más de 10.000 “entrenadores” deportivos para el desarrollo del Programa Barrio Adentro Deportivo y el fortalecimiento de los Consejos Comunales.
A partir de ese momento, se desarrolla una intolerancia ideológica del régimen en el sector deportivo que fue consolidándose con la aprobación de la Ley Orgánica de los Consejos Comunales en el 2009 y la Ley Orgánica de las Comunas en el 2010.
La etapa final del proceso totalitario en el sector deportivo, esta contenido en la Ley Orgánica de la Actividad Física y el Deporte aprobada en el 2011, cuyo articulado brinda un marco legal para transformar al sector en un régimen autocrático, centralista, antidemocrático y totalitario fundamentado en La Comuna.
Los principios rectores contemplados en el referido texto jurídico son:
- El dogma, según el cual el Estado Revolucionario debe controlar todos los aspectos de la vida ciudadana. Eliminando de hecho, los derechos a la libre asociación, la autonomía de las organizaciones, la libertad de empresa y la propiedad privada.
- Acabar con la descentralización del sector. El deporte será centralizado y dirigido únicamente por el “Sistema Nacional de la Actividad Física y Deportiva”
- La modificación estructural de la Organización Deportiva Nacional al establecer como Unidad Básica del Sistema a los Comité de Deporte y Recreación de los Consejos Comunales. Lo que va a permitir el control de las asociaciones y Federaciones.
- La incorporación de la “Ética Socialista” como uno de los principios fundamentales para la promoción, organización y administración del deporte, la actividad física y la educación física. Este hecho es naturaleza anticonstitucional por que pretende promover a través del deporte un sistema social no contemplado en nuestra Carta Magna.
- Transferir a los Consejos Comunales y a las Comunas, la administración directa del servicio público deportivo prestado por los municipios y los estados. Lo que significaría en la práctica la liquidación de los Institutos o Fundaciones que a nivel regional y municipal son los encargados de dirigir las actividades deportivas.
- El establecimiento de un Fondo Nacional Para el Deporte con el objetivo único de arremeter contra la economía privada a través de tasas impositivas y cuya millonaria recaudación será administrada unilateralmente por el Ministro del Deporte.
Amparados, en el principio de “La Propiedad Social de los Medios de Producción” contemplado en la Ley de las Comunas, sin lugar a dudas, se procederá a la eliminación del Deporte Profesional…no debe extrañar que por ejemplo los equipos de béisbol adquieran una nueva revolucionaria nomenclatura “UBCH Leones del Caracas o Águila no caza moscas del Zulia”
Solo queda como materia pendiente, para ser incorporado en el corto plazo, un articulado en donde se establezca que “Para ser atleta, entrenador o dirigente deportivo hay que estar inscrito OBLIGATORIAMENTE en el Partido Único de la Revolución…..al final, la comuna será como una dictadura.

Venezuela instalará Consejo Nacional de Movimientos Sociales

El primer Encuentro de Movimientos Sociales que efectúa la capital venezolana para la construcción del gobierno comunal, concluye este domingo con la discusión de las estrategias de enlace entre la organización popular y el Estado venezolano.
El objetivo es instalar el Consejo Nacional de Movimientos Sociales, instancia que impulsará las propuestas de las comunas.
El encuentro cuenta con la participación del ministro de Comunas y Protección Social, Reinaldo Iurriza, y en el acto se expondrá el trabajo de discusión desarrollado desde el viernes y las conclusiones para aportar a la construcción del modelo socioproductivo de la revolución.
Los asistentes intercambiaron experiencias en el diseño de políticas públicas por y para el desarrollo de los movimientos sociales, refirió una nota de prensa del Ministerio de Comunas.
La discusión abarcó la vinculación de los movimientos sociales con el campo socioproductivo, su papel en la construcción de la justicia y la paz comunal, la articulación con las instancias del pueblo organizado o Poder Popular y su rol frente a la comunicación alternativa comunal.
El pasado 17 de mayo, durante el Encuentro Nacional de Comuneros y Comuneras que se efectuó en el Poliedro de Caracas, el presidente de la República, Nicolás Maduro, destacó la necesidad de instalar el Consejo Nacional de Movimientos Sociales.
Venezuela cuenta con 632 comunas registradas en todo el país. El Ejecutivo Nacional tiene como meta la construcción y consolidación de tres mil comunas en el territorio nacional, para avanzar en la construcción del socialismo.
teleSUR-AVN/KP

Alfredo Ramos: “Consejos comunales tienen que rendir cuentas sobre obras inconclusas”

Caracas, 21 de junio – Nota de Prensa).- El alcalde del municipio Iribarren, Alfredo Ramos, en sus acostumbradas caminatas por los sectores más populares de Iribarren exhortó a los consejos comunales que rindan cuenta de de los dineros entregados para mejorar la ciudad.
“Hemos revisado las obras que tenían que culminar los consejos comunales desde hace cinco años y solamente se culminó el 10% (…) algo verdaderamente alarmante. ¿Para dónde se fue ese dinero que sobrepasa los 100 millones de bolívares?” se preguntó.
En ese sentido, el burgomaestre municipal indicó que la instalación del consejo local de planificación pública (CLPP) se hizo con todas las de la ley. “Quienes no han modificado la ordenanza son los concejales que sabían que tenían que estar vigente (…) ellos en cinco años apenas aprobaron 43 proyectos que no fueron terminados en su totalidad, nosotros con un sola sesión hemos aprobado más de 40 para el beneficio de todas las parroquias” aclaró Ramos.
Sin embargo, la máxima autoridad del municipio acotó que falta mucho por hacer debido a los grandes destrozos que dejó la anterior gestión pero, a su vez prometió ir a todas las parroquias para conocer de cerca sus problemáticas. “Como lo prometí en campaña lo cumplo en gestión todas las semanas estamos realizando caminatas por los barrios y caseríos de Iribarren para constatar las necesidades de nuestra gente (…) damos respuesta inmediata a muchas de las necesidades como la entrega de colchones anti escaras, sillas de ruedas, literas, bastones, muletas, farmatickets, y operaciones para aquellos que no tienen posibilidad de cubrirlas” informó.
Estas declaraciones las ofreció el alcalde en medio de una caminata realizada en el sector Simón Rodríguez donde acompañado por su gabinete iban casa por casa conociendo y atendiendo el llamado de las personas que les indicaban sus problemas individuales y colectivas en medio de una asamblea de ciudadanos donde la mayor demanda era el asfaltado de la zona.

domingo, mayo 18, 2014

La urbe que se estancó en el tiempo

Expertos creen que Caracas debe reestructurarse con la visión de todos, luego de tres lustros en los que no se le han hecho inversiones sustanciales.
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Red de drenajes de Caracas tiene capacidad para 800 mil personas (Venancio Alcázares)
JORGE HERNÁNDEZ |  EL UNIVERSAL
domingo 18 de mayo de 2014  01:11 PM
Caracas.- En los últimos quince años Caracas se quedó paralizada en el tiempo.  Esta urbe donde la gente evita salir de noche por la inseguridad, está rodeada de invasiones, transporte público de baja calidad, vías y aceras rotas con botes de aguas negras y blancas en tiempos de racionamiento, hospitales dañados, comercios cerrados, colas para conseguir alimentos, y espacios públicos convertidos en basureros o estacionamiento de motos, afirma Miguel González Marregot, especialista en gerencia pública.

Ante una ciudad estancada en el tiempo Marregot plantea que sus habitantes necesitan "una Caracas planificada y concertada".  "Es necesaria una ciudad con visión de modernización de mediano a largo plazo en servicios, crecimiento demográfico y aspectos financieros y legales", indica.

Es ejecutar un plan integrador que combine lo técnico y lo gubernamental con las visiones comunitarias, de comerciantes y sector industrial, analiza Marregot, experto en participación ciudadana y profesor de este postgrado en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).

"Todos tenemos que hacer seguimiento y contraloría a las políticas ciudadanas. Luego está un elemento legal, el Área Metropolitana requiere una revisión integral de su marco normativo. También hay que rescatar la Alcaldía Metropolitana para avanzar en el desarrollo urbanístico integral, y hacer un gran encuentro que incluya a todos los sectores solo con el fin de acordar las bases para construir la ciudad humana, sostenible y sustentable que necesitamos", afirma.

Guillermo Chirinos, experto en políticas públicas y profesor de esta cátedra en la Universidad Central de Venezuela, explica que con alrededor de 400 invasiones de terrenos y edificios Caracas en 15 años, según cifras oficiales, la capital se estancó en un patrón de desorden en la construcción de viviendas que rebosó cualquier intento de planificación urbana sostenible en el tiempo.

"Las invasiones promovidas por diferentes movimientos de pobladores en terrenos privados y públicos, sin considerar las mejoras en los servicios, generó que la vivienda sea insuficiente e ineficaz. Encima el sector privado de la construcción fue atacado por el Gobierno y hoy su gestión es casi nula", destaca Chirinos.

Marregot cuestiona además la manera como se construyeron al menos 200 edificios de la Misión Vivienda. "Muy cerrados y con escasa ventilación e iluminación. Hacen uso inadecuado de los recursos públicos".

También difiere del desarrollo desigual de algunas aceras y abandono de la mayoría de estas, y la ausencia de proyectos para optimizar los hospitales, parques, transporte, seguridad, vialidad, drenajes y servicio de agua en los cinco municipios. "Tenemos un gobierno inadecuado para afrontar esa agenda con problemas, su diagnóstico, y un programa de acciones y ejecución de políticas. Eso dificulta el desarrollo adecuado o coherente de Caracas", concluye.

Aseguran que comunas violan aspectos básicos de la Ley

Existen oficialmente 1.400 comunas, y su funcionamiento no ha sido verificado

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Chirino, Santana, Ecarri y González recomendaron la reconstrucción del país con planificación y elección de líderes vecinales VICENTE CORREALE
JORGE HERNÁNDEZ |  EL UNIVERSAL
viernes 25 de abril de 2014  12:00 AM
"Hay que rescatar las parroquias y la elección legítima de sus líderes porque en el país se dio un golpe de Estado a la elección municipal. Con ello recuperaremos los consejos locales y parroquiales de planificación para salir de la crisis social y económica del país. Cada municipio debe trabajar en función de eso para reconstruirlo", recomendó Miguel González Marregot, experto en gerencia pública, durante el Coloquio Poder Municipal Vs. Estado Comunal, organizado por la Escuela de Ciudadanos en la urbanización El Marqués.

González aseguró que la mayoría de las comunas creadas en la Gran Caracas y resto del país no cumplieron con los pasos legales establecidos en la ley aprobada en 2010 y por lo tanto "carecen de representatividad". "Según cifras oficiales existen 1.400 comunas, algunas recibieron recursos sin garantía de eficiencia ni resultados en cada comunidad".

Señaló que el Ejecutivo desvía recursos de gobiernos locales legítimamente electos para armar un Poder Comunal ilegal porque eso no está contemplado en la Constitución Nacional. "La ciudadanía no está obligada a cumplir el mandato comunal porque está fuera de la Carta Magna", dijo González.

Planteó que en muchos casos los integrantes de comunas y consejos comunales son personas desconocidas en cada sector. "Eso ocurre cuando no son electas y eso es lo que debería hacerse, como ocurría con las juntas parroquiales en cada municipio de Caracas. Este tipo de organizaciones debe someterse al ordenamiento municipal vigente".

Rodríguez agregó que las comunas "no reflejan en lo absoluto" una visión democrática de la expresión del Poder Popular en la ciudad.

En el evento también participaron Elías Santana, director de la Escuela de Ciudadanos, César David Chirino (politólogo), Carmelo Ecarri (experto en políticas públicas), Nelson Freites (sociólogo) y Omar Vásquez (arquitecto). "Nuestra Constitución avala el Poder Municipal que genera sus ingresos propios", dijo Santana.

Destacó que los consejos comunales solo vienen de un instrumento jurídico, pero no son el resultado de una maduración de las organizaciones civiles. "El Poder Comunal es una apuesta de carácter económico, político y de división territorial", expresó Santana.

Mientras que Ecarri señaló que el "Poder Comunal carece de estructura, funcionamiento y ejecución económica".

"Esta ingobernabilidad supone la eliminación de mercados y de la propiedad privada. Desconoce la especialización del trabajo y destruye el aparato productivo nacional. El consejo comunal es una especie de asociación de vecinos repotenciada, pero con poca capacidad para captar recursos y ejecutar obras en materia de seguridad, salud, educación y en el desarrollo de los servicios públicos", alertó Ecarri.

El experto instó a cada vecino, Gobierno y organización civil a volver a concebir la parroquia como área primaria de planificación, y crear ciudades con gobiernos metropolitanos para integrar y desarrollar los municipios. Esa postura también fue compartida por el sociólogo Nelson Freites, quien vía Skype reiteró que la comuna no goza de autonomía financiera ni política, solo se adapta a esta última.

sábado, mayo 03, 2014

Fausto Maso: Unidad, mayoría e insultos suicidas

Los venezolanos reconocen que este gobierno como el de Chávez nos lleva a la ruina, anhelan una salida a una situación insoportable y al final apoyarían hasta la intervención militar, el alzamiento, o la conmoción social, aunque no lo confiesen en una encuesta. Esta postura explicable pero equivocada la provoca deliberadamente el mismo gobierno con su discurso: Chávez en especial era un maestro en dividir y desestabilizar a la oposición, llevarla al suicidio. Reaccionar ciegamente ha llevado a la oposición a derrotas sucesivas y hace que algunos le hagan a los dirigentes de la MUD ataques canallescos, amparados en el anonimato de las redes sociales: tiran la piedra y esconden la mano desde la comodidad de Miami, mientras niegan la realidad: nunca han creído que el chavismo haya sido mayoría en muchas elecciones, porque confunden el círculo de personas que lo rodean con la opinión internacional y nacional.
Ayer, a Chávez le entregaron las asambleas y las gobernaciones, cuando se dijo que votar era un escándalo con un CNE controlado por el chavismo, se defendió a unos militares que ocupaban la plaza Altamira, se apoyó una huelga general suicida. La desesperación es mala consejera y la indignación promueve la peor política, igual que creer en  soluciones mágicas, pensar que cerrar todos los caminos electorales, declararse en rebeldía, provocará la caída de Maduro, cuando lo probable es que lo fortalezca y haga que los chavistas se unan, aunque representen solo que una minoría armada.
No todos los venezolanos rechazan a este gobierno y hasta hace poco una mayoría respaldaba al difunto Chávez, lo que ya no sucede con Nicolás Maduro. Es una tontería permitirle que se coloque como defensor de las instituciones, y situar a la oposición en el terreno del golpismo. Una intervención militar no se precipita porque se pida, al contrario: en la actualidad nos dirigimos a la descomposición del chavismo y del gobierno.
No haber asistido al diálogo hubiera legitimado a Nicolás Maduro internacionalmente, los países han seguido en guerra civil mientras conversaban las partes en conflicto. El diálogo divide a los chavistas como lo escriben en la web, los coloca en el dilema de reconocer de hecho a las empresas capitalistas y al fracaso de las estatizaciones.
La meta es reducir el apoyo al chavismo a la mínima expresión, volver a la oposición una franca mayoría incluso en las zonas populares, lo que ya comienza a ocurrir. A los que no les gusta la MUD  debieran proponer otro tipo de unidad, con tal que esté dispuesto a respetar esta nueva organización, a no dedicarse a socavarla como ha ocurrido con la MUD, cuya actuación electoral ha sido exitosa y cuyos dirigentes son personas decentes, por decir lo menos.
En Venezuela  rechazamos analizar el pasado, se nos pide solo mirar hacia el futuro, sin sacar conclusiones de lo ocurrido recientemente y por eso se repiten las equivocaciones como ahora que se utilizan los mismos argumentos que llevaron a la abstención.
Hay que discutir en voz alta los errores de estos 15 años que consolidaron a Chávez y pudieran salvar a Maduro. Para triunfar se requiere una unidad de hierro. Hoy válidamente la oposición combate en la calle y en el diálogo, en una lucha que requiere paciencia y sobretodo unidad, pero falta tanto una como la otra porque la conducta oficial despierta en el país ganas de salir a la calle para acabar de una vez con el socialismo del siglo XXI, olvidando que no solo se trata de reemplazar a un régimen sino de establecer una democracia que respalde 90% de los venezolanos, un gobierno estable que tome medidas económicas que serán impopulares como la liberación del control de precios y de cambios.

martes, abril 15, 2014

Fernando Mires – LOS CINCO PARTIDOS DE LA REALIDAD VENEZOLANA


Cuando hablamos de partidos políticos hay dos posibilidades. O nos referimos a las organizaciones nominales, por muy insignificantes que sean, o a las “partes” en las cuales se encuentra dividido el espectro político. No siempre, ni siquiera en las democracias avanzadas, lo uno coincide con lo otro.
En los EE UU por ejemplo, hay demócratas más conservadores que los republicanos; y viceversa. En Alemania hay socialcristianos más sociales que los socialistas; y así sucesivamente. Hay países en que las partes son más que los partidos y otros en los cuales los partidos son más que las partes. En el caso de Venezuela las partes son evidentemente menos que los partidos inscritos. ¿Cuántos partidos-partes hay en Venezuela? Ese es el tema que tratará de dilucidar este texto.
En Venezuela hay aparentemente solo dos partidos-partes: El chavismo y el antichavismo. Partiendo de esa premisa casi todos los comentaristas nos hablan de una sociedad altamente polarizada. Pero, como suele suceder, las apariencias engañan. La verdad es otra: en Venezuela no hay ninguna organización o persona que durante un periodo no electoral esté en condiciones de representar a esas dos supuestas partes. La razón es obvia pero no visible: en ese país hay dos frentes, pero hay más de dos partes políticas.
Alguna vez habrá que llegar a la conclusión de que la política de Venezuela no sólo está dividida, lo que es normal, sino, además, fragmentada, lo que es aún más normal
Los dos partidos “chavistas”
Las partes chavistas aparecen bajo la luz pública más unidas que las no chavistas, lo que no debe extrañar: Están ligadas por un destino común, a saber, el gobierno que comparten. No obstante, las diferencias entre esas partes son cada vez más visibles pues tienen  que ver con la propia composición orgánica del chavismo.
El chavismo, hay que comenzar diciendo, nunca fue un todo unitario. Por el contrario, siempre ha sido una hidra de por lo menos dos cabezas representadas en dos partidos-partes a las que llamaremos de modo provisorio la parte militarista tradicional y la parte ideológica- castrista. Sobra decir que cada una de esas partes supone ser depositaria de “el verdadero chavismo”.
Ambos partidos-partes son, por cierto, militaristas. Pero se trata de dos militarismos diferentes: el primero corresponde con ese militarismo latinoamericano formado en el siglo XX (cuartelero, golpista). El segundo es el militarismo de tipo castrista de acuerdo al cual el Ejército se encuentra controlado por una clase (nomenklatura) burocrática e ideológica representada por un partido-Estado, tal como sucede en Cuba y Corea del Norte. O dicho así: una parte supone que el Estado debe estar sometido al Ejército y la otra, que el Ejército debe estar sometido al Estado, siempre y cuando, por supuesto, ese sea el Estado chavista. Y bien, por decisión de Chávez tomada “casualmente” en la Habana poco antes de irse de este mundo, la parte-castrista se hizo del poder representativo a través de Maduro.
Desde el punto de vista constitucional a quien correspondía ejercer transitoriamente las funciones de mandatario era al presidente de la Asamblea Nacional, el militarista-tradicional (y ex-golpista) Diosdado Cabello. Pero, como suele suceder, los chavistas se pasaron la constitución por el “paltó” (Chávez dixit). La decisión de Chávez era para ellos sagrada y por lo mismo situada por sobre la Constitución y las Leyes.
Ahora bien, Chávez, en tanto militar tradicional y en tanto militar castrista, fungía como eje de integración entre esos dos partidos de su movimiento. Y esa integración, como ocurre en política, solo podía realizarse de modo simbólico, es decir, Chávez, si quería mantener unido a esos dos partidos, debería hacerlo a través de una representación de tipo populista. Y bien, ese tipo de integración se fue con Chávez y no regresó con Maduro. Con Maduro no se acabó el chavismo pero sí el populismo chavista.
Maduro es un genuino representante de la fracción castrista del movimiento chavista pero no lo es de todo el movimiento. Por supuesto, intenta serlo. Por ejemplo, imita el lenguaje de Chávez hasta el absurdo, o usa camisas con botones y jinetas que simulan las charreteras del militar que nunca fue. Pero lo que a ningún buen observador escapa, es que la parte nacional-militarista no se contenta bajo Maduro con el rol subalterno que ocupó durante Chávez e intenta obtener cada vez una mayor cuota de representación. En gran medida ya la ha obtenido a través de la llamada Junta Cívica Militar.
La Junta Cívica Militar es una instancia colegiada –anti-constitucional, por supuesto- destinada a coordinar a los dos partidos chavistas en el poder. O dicho de modo taxativo: En Venezuela existe una “dualidad de poderes”, pero al interior del Estado.
A un lado el poder castrista, cuya cabeza visible es Maduro. Al otro, el poder militar tradicional, cuya cabeza visible es por el momento Diosdado Cabello. Este último, además, ha terminado por militarizar a la propia Asamblea Nacional, donde abusando de una mayoría nominal pero no real, hace y deshace como si él fuera un general y sus diputados un batallón de guerra. Pero ese es solo un signo. El hecho objetivo es que el poder militar-tradicional ha copado a una parte no pequeña del aparato estatal.
Bajo la luz de estos enunciados es posible entender entonces por qué Maduro se refiere siempre al peligro de un golpe de Estado. Si hay un golpe, éste nunca podrá provenir de la oposición porque la oposición es civil. Si hay un golpe, éste solo puede provenir del partido militar tradicional del chavismo. Esa es la razón por la cual Henrique Capriles ha reiterado: “Lo peor que puede suceder en Venezuela es un golpe de Estado”.
¿Cómo ha intentado Maduro conjurar la amenaza de un golpe interno? Hasta el momento del diálogo del 10 de Abril su estrategia fue la de ponerse el mismo a la cabeza de lo que algunos venezolanos llaman “golpe con cuentagotas”, eso es, respondiendo a las protestas estudiantiles con una feroz represión (ya van 41 muertos), enviando a prisión a líderes adversos, insultando sin descanso, destituyendo alcaldes elegidos por mayoría popular y -subordinándose al capitán Cabello- acatando la destitución ilegal de la diputada más votada del país, María Corina Machado.
En el marco de esa errática y –de acuerdo a sus propios intereses- errónea estrategia de Maduro, los grandes ganadores han sido los seguidores del partido militar. Por de pronto militares y para-militares se han adueñado de las calles. Hay estados como el de Táchira que parecen zonas ocupadas por un ejército invasor. De una u otra manera, el capitán Cabello se ha apoderado de espacios considerables del gobierno. Todo ello ha contribuido a la descapitalización política del partido (castrista) de Maduro. El apoyo internacional, a su vez, ya no luce tan sólido como antes. Incluso los aliados de UNASUR han impulsado a Maduro a buscar salidas políticas y no militares.
La disposición de Maduro para aceptar un debate público con una parte de la oposición obedece -en parte y sin duda- a la presión incansable de las demostraciones estudiantiles. Pero también –hay que decirlo- obedece a la presión internacional y probablemente a la de personeros del propio PSUV. Solamente así nos podemos explicar por qué cada vez que Maduro y los suyos han enviado señales a la oposición, ha aparecido de inmediato Cabello con acciones y palabras destinadas a destruir cualquiera posibilidad de diálogo.
Desde el punto de vista de su partido interno, Cabello actúa con suma eficacia. La re-politización del conflicto amenazaría la posibilidad de que la dualidad de poder al interior del Estado se resuelva a favor del partido militar-tradicional. O dicho de otra manera: Cabello solamente puede fortalecer sus posiciones internas en el marco de la más extrema polarización. Como adujo Ismael García: “Diosdado Cabello es nocivo para la paz en Venezuela porque representa lo peor y más violento del gobierno de Maduro”.
Y bien; este es el contexto en el cual deberemos entender la aparentemente insólita ¡y pública! recomendación del ex- presidente brasileño Lula, a Maduro: la de que trabaje para formar una coalición de gobierno con el sector más “moderado” de la oposición. Y como Lula no es un recién llegado a la política, sino uno de los más experimentados políticos de la región y además, buen conocedor de la política venezolana, debemos leer lo que él dijo con atención.
Primero, Lula dijo “trabajar”. Con ello ha señalado que un gobierno de coalición entre Maduro y la oposición no lo ve como alternativa inmediata, sino como salida “centrista” a mediano o largo plazo, esto es, como el resultado objetivo de dos fuerzas que han terminado por agotar sus medios de lucha sin que ninguna pueda declararse vencedora sobre la otra.
Segundo, “trabajar” significa para Lula –al fin, un buen maquiavélico- dividir a la oposición en dos fracciones irreconciliables.
Tercero, y este es el punto más decisivo, “trabajar” significa para el zorro paulista distanciar al gobierno de sus fracciones más extremas, violentas y militaristas, las que en ningún caso aceptarían una coalición con ningún representante de la oposición. En otras palabras, significaría separar a la figura del capitán Cabello de cualquier lugar decisivo de gobierno, algo que por lo demás ya intentó, pero sin éxito, Hugo Chávez. A estas alturas, Lula debe ser para Cabello un enemigo muy peligroso.
Así nos explicamos por qué durante el debate público del 10-4, cuando Capriles hablaba, Cabello se dedicó, como si fuera estudiante travieso, a enviar twitters a los suyos bajo el epíteto “el asesino Capriles”. Evidentemente, Cabello intenta dinamitar, no a Capriles, sino a la posibilidad de la apertura de Maduro hacia un sector de la oposición. Fácil es entender entonces por qué la oposición en su conjunto, comprendiendo el juego que se trae consigo el capitán, ha decidido señalar a Cabello como el principal enemigo de la democracia venezolana. Razones sobran. Un verdadero entendimiento político deberá pasar por la marginación política de Cabello.
Eso probablemente lo sabe Cabello. Y se las va a jugar para que la propuesta de Lula no ocurra jamás. Sus cartas no son tan malas: tiene aliados directos dentro del chavismo castrista e indirectos -minoritarios por cierto, pero los tiene- en la propia oposición. Afirmación que lleva inevitablemente a analizar el campo de la oposición donde, al igual que en el chavista nos encontramos con dos partidos-partes.
Los dos “partidos” de la oposición
Como en el caso del campo chavista, los dos partidos-partes de la oposición serán designados con denominaciones provisorias. A uno lo llamaré, en alusión a la consigna central que dio origen a las movilizaciones de 2014, como “el partido de la salida”. Al otro, de acuerdo al tronco que lo une (MUD) como “el partido de la unidad”.
El “partido de la salida” existía en estado latente al interior de la oposición. Pero desde Febrero de 2014, a partir del llamado convocado por el trío López /Machado/ Ledezma, comenzó a existir de modo manifiesto, como rama desprendida del conjunto de la oposición.
Al no ser explicada en su real sentido (la verdad es que todavía nadie la ha explicado) dicha “salida” fue entendida por el gobierno como un llamado directo a la insurrección y, para los sectores “cabellistas”, como oportunidad para sustituir la demarcatoria política por una militar. Además, ese llamado fue realizado sin consultar a la que había sido la conducción de la oposición. Por si fuera poco fue hecho en un momento en que el conjunto de la oposición estaba reponiéndose de una contienda electoral alcaldicia en la cual habiendo alcanzado una alta votación, no había logrado su objetivo estratégico, a saber, una mayoría absoluta de tipo plebiscitaria.
El mismo Capriles se vio sorprendido por el repentino llamado a la “salida” al que al comienzo calificó como una maniobra hecha a sus espaldas. Si así fue, resulta evidente que los “salidistas” no solo intentaban un cambio de orientación, sino también un relevo en el liderazgo de la oposición pasando, por supuesto, por una ruptura con la MUD a la que muchos de ellos consideran un organismo burocrático puramente electoral.
Afortunadamente los estudiantes, más cerca de la realidad que el trío convocatorio originario, entendieron a “la salida” como un “salir” a las calles a protestar por diferentes motivos, los que en Venezuela sobran.
Con el tiempo el sentido de la consigna originaria se fue diluyendo hasta el punto de que hoy casi nadie, ni siquiera “el salidismo”, habla de “la salida”. Las tareas que plantean las protestas en la calle han pasado a ser más reales y concretas: entre otras, disolución de los grupos de choque para-militares, liberación de los presos políticos, independencia de los poderes públicos.
La movilización callejera, a pesar de la virulencia con que ha sido combatida desde el gobierno, ha ido tomando un sentido que -para emplear una terminología clásica- es más reformista que revolucionario. O para decirlo en los términos de Luis Vicente León, para la gran mayoría de los opositores no se trata de un cambio de gobierno sino de un cambio en el gobierno. Eso quiere decir, limar las uñas más agresivas de los dos militarismos que conforman el régimen.
Como es posible observar, el movimiento de protesta venezolano se encuentra bifurcado en las dos líneas que han marcado a todos los grandes movimientos políticos desde que en Francia los jacobinos se impusieron a los girondinos, en Rusia los mencheviques a los bolcheviques y en Europa occidental los socialdemócratas a los comunistas. El antagonismo entre moderados y radicales, si no es una ley, pareciera ser una constante de la historia. A veces se imponen unos; a veces se imponen otros.
Como suele suceder, el radicalismo de “la salida” sigue una línea más épica que política. Sus dos líderes, Leopoldo López y Corina Machado han asumido la lucha con una pasión que linda con el heroísmo. En honor a ambos hay que consignar que ninguno ha hecho jamás una apología de la violencia. Por el contrario, los dos han acentuado el carácter pacífico y constitucional del levantamiento al que han convocado.
De la misma manera, ni López ni Machado se han pronunciado en contra de las elecciones. No podrían hacerlo puesto que, aún si hablamos de la “salida” -sea un referendo revocatorio, una asamblea constituyente, o un adelantamiento de comicios- esta tendría que ser electoral. Esa es la razón por la cual, si hemos de creer en las últimas encuestas, aunque la mayoría de las personas consultadas ven en el “reformista” Henrique Capriles el líder indiscutido, también la mayoría considera la prisión de Leopoldo López y la destitución de Corina Machado como injusticias de enormes dimensiones.
A la represión desatada por Cabello/ Maduro le han salido casi todos los tiros por la culata. De ahí que Maduro, en contra de Cabello, ha optado por pensar la recomendación de Lula y de sus amigos continentales. En ese sentido el debate-diálogo no es una táctica de Maduro, en ningún caso una concesión ni mucho menos un obsequio. Maduro –hay que decirlo de una vez- ha sido obligado a dialogar. Obligado incluso –sutil paradoja de la historia- por aquellos sectores de la oposición que más se oponen al dialogo.
En peligrosa consonancia con el partido del capitán Cabello, algunos “salidistas” han levantado una política anti-diálogo. Su argumento principal es que se trata de un circo destinado a lavar la cara del gobierno. Pero, aunque fuera así, un lavado de cara significaría un cambio civilizatorio en la política de gobierno, un cambio que solo puede favorecer al conjunto de la oposición.
Henrique Capriles y Henri Falcón, siempre cautelosos, han señalado no ver contradicción entre protesta y diálogo. Tal vez les faltó decir que un verdadero diálogo solo puede resultar de las protestas. Un diálogo sin protestas sería caer en el colaboracionismo. Protestas sin diálogo llevan en cambio a un callejón sin salida. La dialéctica protesta-diálogo es la que mejor se adecua a las circunstancias políticas por las cuales atraviesa Venezuela. Renunciar al diálogo (o debate) significaría renunciar a buscar salidas (sí; escribo salidas) políticas a las protestas.
Capriles y la gente de la MUD, es decir, los miembros del partido unitario, saben con toda seguridad que no dialogan con interlocutores muy democráticos. A pesar de que no obedece a la línea militarista “clásica” de Cabello, el partido de Maduro es castrista, es decir, antidemocrático por definición. Tanto Maduro como la gente que lo rodea imaginan que no están ahí para realizar un buen gobierno, sino para cumplir una misión sagrada asignada por la historia. Están convencidos, además, de que toda la oposición está formada por agentes del imperio. Pero aún así, ha habido ocasiones en la historia en las cuales el instinto de supervivencia ha predominado por sobre cualquiera ideología. Acerca de ese punto vale la pena intentar una breve digresión.
Ha habido dictaduras mucho más sólidas que la del gobierno de Maduro quien se ha visto en la necesidad, no por él buscada, de abrirse y contemporizar con sus enemigos. Vale la pena recordar que aún la dictadura franquista de sus últimos tiempos experimentó grietas que llevarían a la transición.
Adolfo Suárez no nació al día siguiente de la muerte de Franco. Mientras Franco agonizaba, Suárez llevaba a cabo conversaciones (diálogos) con sectores de la oposición. Incluso, fracciones del Opus Dei, partidarias del ingreso de España a la Europa moderna, habían logrado ya neutralizar a la eminencia gris de Franco, el terrible Carrero Blanco, antes de que éste fuera ejecutado por la ETA.
Del mismo modo, una de las dictaduras más terribles que ha asolado Latinoamérica, me refiero a la de Pinochet en Chile, se vio obligada a bajar sus niveles de represión cuando aparecieron síntomas de desgaste. A la hora del plebiscito la gran mayoría de la clase política exiliada había regresado al país. Una parte de la prensa abría sus páginas a la oposición. Todavía se recuerda al “dedo” televisivo, acusatorio y valiente de Ricardo Lagos. Tenían lugar demostraciones públicas y reuniones cerradas de partidos. El laureado filme NO, lo evidenció muy bien.
En ninguno de ambos casos, ni en el franquista ni en el pinochetista, la apertura fue un regalo de las dictaduras. Todo lo contrario, las dictaduras fueron obligadas a abrirse, de modo que ya no son pocos quienes opinan que en ambos casos, la transición –aunque parezca paradoja – comenzó antes de la transición.
Un caso contrario es el de Cuba, donde las aperturas económicas no han sido acompañadas con aperturas políticas significantes. Pero también hay que decir que mientras la política del “mazo dando” llevó en Cuba al aniquilamiento de la oposición, la oposición de Venezuela, con más tradición, capacidad de lucha y sentido unitario, ha sabido resistir, hasta el punto de obligar al régimen a que la reconozca, no solo en elecciones, sino al nivel del debate público. ¿Imagina alguien un debate público en el cual Yoani Sánchez pudiera decir “cuatro verdades” a Raúl Castro? ¿No sería esa una gran conquista de la oposición cubana?
La MUD, con todas sus deficiencias -entre otras no haber sabido reconocer a tiempo el momento de las protestas callejeras- es una obra de arte en materia de política unitaria. Además, está mejor posicionada socialmente que el partido “salidista”, el cual entusiasma mucho a los suyos pero suma poco entre los no suyos. No por casualidad el propio Leopoldo López, poco antes de ser encarcelado, intentó asumir una postura socialdemócrata; y esa es la de la MUD.
Capriles, a diferencia de los líderes del “salidismo”, tiene mejores posibilidades que Machado o López para acceder a sectores no privilegiados y clientes del “chavismo social”. Además, por su carácter esencialmente dialógico, es tal vez el único político que tiene posibilidades de penetrar el campo hasta ahora inexpugnable de los “ni-ni”. Puede incluso que alguna vez aparezca una salida. Pero esta aparecerá como producto de la suma y no de la resta de fuerzas; de la unidad y nunca de la división.
El partido número 5
Si estamos utilizando el concepto de partido para nombrar a las partes políticas que dividen a la realidad venezolana, hemos de referirnos al movimiento estudiantil. Porque son los estudiantes quienes están cargando el peso de las protestas sobre sus espaldas. Sin los estudiantes no habría habido protestas. Sin los estudiantes no habría habido debate ni diálogo. Sin los estudiantes no habrá democracia.
A diferencia de los partidos tradicionales, el partido-estudiantil no aspira a hacerse del gobierno ni lucha por obtener posiciones de poder en el Estado. Por cierto, algunos de los jóvenes que hoy actúan serán mañana políticos de profesión, pero lo serán como representantes de otros partidos y no de los estudiantes.
La lucha de los estudiantes está desprovista de estrategias pre-concebidas y por lo mismo no está sometida a cálculos precisos. Por eso mismo no puede ser una lucha muy ordenada. Los estudiantes no son militantes ni militares que obedecen a un comando único. Eso no significa que la estudiantil es una lucha no racional. Significa solamente que esa racionalidad no es la misma que la de las organizaciones políticas, tradicionales o no.
Los partidos y sus ideologías están presentes entre los estudiantes y atraviesan a todo el movimiento, pues ningún estudiante vive en una isla. Pero a la vez, el conjunto del movimiento sigue líneas autónomas que no coinciden con las de los otros “partidos”. La razón es la siguiente: las luchas estudiantiles representan el principio de la rebelión, y toda rebelión es antes que nada negación de un determinado orden establecido.
No obstante, la lucha estudiantil no es absolutamente desinteresada. Los estudiantes luchan antes que nada por su universidad. Y como la universidad es un centro del saber y no un centro del poder, los estudiantes luchan por el derecho a saber, es decir, por el derecho a conocer, a pensar, a discutir, en breve: por el derecho a ser.
No quieren los estudiantes ser pensados por ninguna ideología, ni sometidos a ningún otro poder que no sea el que ellos mismos se dan. En ese sentido la lucha de los estudiantes es predominantemente ética y por lo mismo coincidente con todas las que surgen en defensa de la autonomía ciudadana. En breve, las estudiantiles son luchas a favor de la sociedad civil. A través de los estudiantes, la sociedad civil se defiende a sí misma.
Las rebeliones venezolanas son un eslabón más en la ya larga cadena conformada por la defensa estudiantil de la democracia. Ya sea contra Gómez, contra Pérez Jiménez, contra Chávez o contra Cabello/Maduro, han sido los estudiantes, si no los actores principales, los actores iniciales. Son ellos los que aún en los momentos de mayor derrota volverán a comenzar. Las luchas de los estudiantes no tienen final, siempre regresan.
La de los estudiantes venezolanos no es una lucha aislada ni dentro ni fuera del país. Mucho menos en este siglo XXl en el cual los estudiantes elevan sus protestas en diversos lugares del mundo, siempre allí donde la Universidad, y con ello, la sociedad civil, se encuentra amenazada.
En el Irán de 2009 fueron los estudiantes quienes se levantaron en contra de una teocracia que quería convertir a las universidades en templos de la ignorancia. En Túnez, en Egipto y en Siria de 2011, fueron los estudiantes quienes se levantaron en contra de las dictaduras de la región. También en el Chile de 2011 los estudiantes se levantaron en contra de proyectos destinados a convertir a las universidades en apéndices de las empresas. 

En la Venezuela de 2014, continuando las jornadas del 2007, los estudiantes se levantan en contra del proyecto castro-chavista destinado a someter a la sociedad civil al dictado de los cuarteles. En todos estos países han sido los estudiantes quienes han representado el principio de la libertad. La misma libertad por la cual no pocos ya han perdido el don mas valioso que nos ha sido dado: la vida.

jueves, abril 10, 2014

En plena crisis: incluyen el Estado comunal y al poder popular en reforma a la constitución de Mérida

AVN / Mérida, 09 Abr. AVN.- El Consejo Legislativo del estado Mérida (Clem) discutió y aprobó el capitulo ocho de la reforma a la Constitución del estado Mérida, con la cual se hace efectiva la incorporación del Estado comunal y las organizaciones del poder popular organizado como factores inherentes a la gestión de Gobierno.

Evelyn Quintero, Coordinadora del Área de Participación y Atención al Ciudadano del Clem destacó este miércoles el carácter innovador de la nueva carta magna en lo concerniente al poder popular.

"La nueva Constitución tendrá un capitulo sobre el poder popular, los consejos comunales y las comunas, organizaciones que forman parte de la nueva estructura del Estado", resaltó Quintero, en referencia al capitulo reformado de la constitucional regional.

Destacó que este cambio establece que las alcaldías deben apoyar la conformación y desarrollo de las organizaciones del poder popular, así como a transferir competencias en la administración y gestión de recursos e infraestructura.

"Todos los organismos estadales y municipales deberán promover políticas de apoyo para el fortalecimiento del poder popular en organizaciones como consejos comunales, comunas, movimientos y colectivos sociales", resaltó Quintero.

Destacó que la nueva carta magna regional está en sintonía con la política gubernamental venezolana de promover la conformación de un Estado Comunal que garantice la transición del sistema capitalista hacia un sistema socialista cimentado en valores y paradigmas de solidaridad, humanismo y conservación de la vida en el planeta.

La participación del poder popular organizado, los modos de producción y la definición de las vocaciones productivas prioritarias del estado son algunos de los aspectos contemplados en la nueva carta magna para el estado Mérida que discute actualmente el Consejo Legislativo de Mérida.

La discusión y consulta popular para la reforma de la Constitución del estado Mérida sancionada en 1995 se inició el año pasado, con el objetivo de recabar y sistematizar todas las propuestas necesarias para la adecuación de la carta magna estadal a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999.