jueves, enero 24, 2013

Dudan del futuro de las comunas sin Chávez


El Plan Socialista 2013- 2019 prevé crear 39 mil consejos comunales

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Emeterio Gómez considera que sólo el ala radical ideológica del chavismo continuaría con las comunas ARCHIVO
ENDER MARCANO |  EL UNIVERSAL
lunes 21 de enero de 2013  12:00 AM
El Gobierno de Hugo Chávez se ha planteado que para el período 2013- 2019 la revolución que encabeza sea irreversible. Para ello el Plan Socialista aspira a que dentro de seis años el 68% de la población haga vida en comunas, para lo cual prevé un crecimiento anual de 450 comunas, según indica el proyecto presentado por el mandatario nacional durante la campaña electoral.

Tras la victoria del pasado 7 de octubre el avance hacia la consolidación de las comunas lucía muy sólido. Sin embargo, después del anuncio del Presidente Chávez de que sería sometido a una nueva intervención quirúrgica para tratar el cáncer que padece, el largo postoperatorio y las propias palabras del Ejecutivo que abrieron la posibilidad de nuevas elecciones, el plan comunal parece no contar con un futuro tan cierto, incluso de permanecer el Partido Socialista Unido de Venezuela en el poder (PSUV).

Para el economista Emeterio Gómez el futuro de las comunas en el país estará supeditado a quien mantenga el poder en un escenario sin el Presidente Chávez al mando del Gobierno.

De la pregunta "¿cuántos chavistas no comunistas hay?" se desprende buena parte del rumbo ideológico que tendrá Venezuela en los próximos años. Gómez considera que si en la pugna por el poder dentro del PSUV resulta vencedora la fracción no comunista, dentro de la cual se encontraría Diosdado Cabello, la idea de las comunas y el proyecto comunista, que asegura adelanta Chávez, quedaría relegado.

"Si triunfa el ala no comunista la idea absurda de las comunas y el comunismo se acabará. Ellos saben que en pleno siglo XXI eso es un sin sentido. Eso está radicalmente desechado", comentó Gómez al referirse a los partidarios del no comunismo en las filas chavistas.

Sin embargo, para el economista la gran interrogante es qué ideología adoptará este grupo. "Esta gente que no va a asumir el comunismo, ¿qué va a hacer? ¿Adoptarán la social democracia que anda de capa caída en el mundo, o el social cristianismo que también está mermando? Esa es la disyuntiva que tendrán estas personas si se quedan con el poder", comentó.

Por el contrario, si el ala radical e ideológica, dentro de la cual ubica a Nicolás Maduro, permanece en el poder el economista considera que el comunismo, y con ello las comunas, serán parte de la vida de los venezolanos. "Los radicales harán un esfuerzo por imponer el comunismo", aseguró el consultado.

A pesar de las distorsiones que se han creado en la economía por motivos ideológicos, Gómez agregó que "la perspectiva es muy clara y con la imposición de las comunas el futuro económico será malo". Dijo que "con lo poquito de comunas" que se ha desarrollado hasta el momento "han acabado con la economía, con un barril de petróleo en 100 dólares".

Para los próximos años bajo el mando de la izquierda radical Gómez prevé que se persiga "la liquidación de la propiedad privada" para terminar con la instauración del comunismo.

El Plan Socialista de la Nación 2013- 2019 establece que en ese lapso se conformarán 3.000 comunas socialistas, que agruparán a 39.000 consejos comunales que abarcarán a su vez 4 millones 680 mil familias o 21 millones de ciudadanos, es decir, 68% de la población.

Las comunas son el eje de la propuesta de Gobierno de Hugo Chávez, y están conformadas por varias comunidades que se agrupan para llevar a cabo actividades productivas para su propio sustento. Es una forma de autogobierno, que depende del Estado, y es la base para la conformación del Estado comunal y socialista en Venezuela.

viernes, enero 18, 2013

Consejos ¿comunales?

 
Aunque precaria y no suficientemente "capilarizada", la organización social en Venezuela tiene antecedentes muy importantes. Lo "comunitario" no es un vocablo novedoso para muchas agrupaciones que han hecho de esto el centro de su acción, pero para muchos venezolanos ahora es un término que está muy en boga.

Hoy el término lo conjugamos conforme lo ha dispuesto el poder: en lo comunal, o concretamente, en los consejos comunales.

La experiencia de estos consejos no puede ni debe ser subestimada. Ya se cuentan por decenas de miles y están diseminados por toda la geografía, son una realidad en lo urbano y también en lo rural.

Si se analizan las valoraciones de quienes han sido encuestados al respecto, su rol es y debe ser muy claro: dedicarse a resolver los problemas de la comunidad. Examinando sus acciones en la práctica, casi todos pretenden mejorar el hábitat o espacio social más inmediato de sus pueblos, barrios o urbanizaciones.

Si nos atenemos a lo dicho por el Centro Gumilla, destaca algo sumamente interesante en una Venezuela que está cruelmente polarizada: los vecinos afirman que estos consejos en su mayoría están integrados por personas de distintas tendencias políticas.

Una señal alentadora pues hay oportunidad para construir espacios plurales desde lo común, el diálogo y la cooperación. Sin embargo, cuando se estudian las inclinaciones políticas de los propios voceros, nos encontramos que hay una clara mayoría de ellos que acompañan al oficialismo. Es una verdad que han demostrado otros estudios, por cierto, más recientes. Quienes disienten, o bien no participan o no los han dejado, lo que nos vuelve a estrellar contra una amarga realidad.

Aunque bien evaluados en sus primeros pasos hace algunos años, hoy surgen muchas críticas en torno a su funcionamiento, pero el rasgo más acentuado sigue siendo la apatía que sentimos hacia ellos. Cuando se les pregunta a los venezolanos si "les gustaría ser parte de un Consejo Comunal", un 71% responde con un frío y distante no.

¿Cómo cambiar una realidad cuando no se es parte de ella? Mientras no haya disposición a ser un sujeto político activo, seguirán siendo "otros" y no el "nosotros" quienes terminarán tomando las decisiones. Como en la vida política, en las organizaciones sociales no hay lugar para el vacío.

En el fondo el mayor drama es que dependen de la voluntad del poder central que atenta directamente contra su esencia y que pudiera generar su eventual disolución en la estructura burocrática del Estado. Lo peor no es eso, sino que de nuevo, una mayoría de venezolanos creemos que estos consejos comunales deben depender del Gobierno Nacional, una señal inequívoca que nuestra cultura presidencialista está demasiado arraigada. En el futuro inmediato se propone que se utilicen estos espacios para disolver o vaciar de competencias a otras instancias. Difícil impedirlo si seguimos creyendo en un gigante todopoderoso que debe encargarse asistencialmente de todos nosotros.

viernes, enero 11, 2013

AC "GESTIÓN DE CAMBIO": Gobierno de Anzoátegui estima conformar 25 comunas...

AC "GESTIÓN DE CAMBIO": Gobierno de Anzoátegui estima conformar 25 comunas...:   10.01.2013 05:20 AM El gobernador Aristóbulo Istúriz informó que cerca de 20% de los consejos comunales integrarán las 25 nuevas ins...

jueves, enero 03, 2013

2013: LA CUENTA REGRESIVA PARA LA OPOSICIÓN EN VENEZUELA


Próxima ya la fecha (Sábado, 5 de Enero) de la instalación de la Asamblea Nacional para el período legislativo 2013, la incertidumbre política persiste y se acentúa en Venezuela; pues la desinformación sobre el verdadero estado de salud del Presidente de la República sigue siendo el factor predominante. En ese contexto, los factores de la oposición democrática venezolana han venido manejando el tema de una manera si se quiere responsable; asumiendo una vocería unitaria por medio de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD); enmarcando su posición en el marco de lo que la Constitución establece (artículo 231) y, desechando de plano, un enfoque electoralista de la delicada situación política que atraviesa el país.

En realidad, le corresponde a los factores agrupados en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) mantener el hilo constitucional como el factor de equilibrio político frente al equivocado manejo político que ha venido dando el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) que trata de ubicar el tema de la salud del Presidente dentro de un ambiente de polarización política. La MUD al reclamar el apego a los procedimientos establecidos en la Constitución Bolivariana, no hace otra cosa que reivindicar la preeminencia del Estado de derecho y el resguardo de las condiciones democráticas; aún vigentes en el país. Con esta posición se rescata en algún grado, la deteriorada institucionalidad política venezolana.

Un elemento importante a destacar de la actuación institucional y responsable de los sectores democráticos, ha sido su expresión unitaria por medio de la MUD. De esta forma, las posiciones  políticas de la oposición cobraron mayor fuerza y alcance al conciliar a la diversidad de los factores integrantes de esa coalición política. También de esta manera, la MUD consiguió afianzarse -al menos por ahora-, como la instancia de coordinación de políticas más importante de los factores alternativos al chavismo oficialista. El otro aspecto importante de los sectores democráticos viene dado por la postergación de la cuestión electoral de carácter presidencial. Sin lugar a dudas, esta posición es una muestra de madurez política del bloque opositor.   

La coyuntura política actual; sin embargo, no ha postergado ni eximido a los factores que integran a la Mesa de Unidad Democrática (MUD) de realizar una reflexión con carácter estratégico y visión de futuro; luego de las dos derrotas político-electorales que sufriera en los comicios presidencial y regional realizados en Venezuela durante el último trimestre del año pasado. La MUD debe ser revalorizada y fortalecida como instancia de coordinación e incluso de dirección política por los factores partidistas y no partidistas que la conforman. Se trata de superar en lo posible la visión fundamentalmente electoral que ha predominado en esa instancia, hasta ahora.        

 La revisión de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) pasa pues, por consolidar y reactivar equipos técnicos en el corto plazo con una agenda de trabajo orientada hacia el soporte de los representantes políticos democráticos en la Asamblea Nacional, en las instancias gubernamentales regionales y, en el ámbito municipal y local. Por otra parte, desde la MUD deben impulsarse mecanismos de intercambio con las organizaciones comunitarias y sociales; así como también con los movimientos populares de base. Ese vínculo entre la plataforma democrática y la sociedad civil es vital, fortalecerlo.

Un comentario adicional debo referirlo a la recomposición de la MUD. En efecto y, luego de los 2 procesos electorales (Octubre y Diciembre, 2012) la instancia que agrupa a las fuerzas opositoras comienza un proceso de reordenamiento que supone la consolidación del Movimiento Primero Justicia (MPJ) como principal partido de fuerzas alternativas al bloque oficialista; así como la permanencia de Acción Democrática (AD) como tercera opción y el surgimiento de Voluntad Popular (VP) liderado por Leopoldo López, como un partido nuevo y en ascenso. Por otra parte, es notorio el declive de organizaciones como Un Nuevo Tiempo (UNT) y el partido Copei.


El comportamiento político y constitucional de los sectores democráticos venezolanos será decisivo para evitar la concreción de políticas inadecuadas; por parte del bloque oficialista en el corto plazo. Pero por encima de todo, la cuenta regresiva transcurre para la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), de manera inexorable, para que comprenda y asuma de manera plena el acompañamiento de las luchas populares por el mejoramiento de su calidad de vida. Si lo factores de la MUD no asimilan esto, se habrá perdido el tiempo.

 

 

lunes, diciembre 31, 2012

2013: LA POLÍTICA NACIONAL Y EL PSUV EN CUENTA REGRESIVA


 

Luego del anuncio público del Presidente Chávez; mediante el cual reconociera que quizás no podría ejercer el período presidencial 2013-2019, el acontecer político venezolano ha entrado en una fase de cuenta regresiva de cara a dos fechas del próximo mes de enero de 2013. La primera de ellas es el 5-E, vinculada a la instalación de la Asamblea Nacional y, por lo tanto, a la ratificación o no de la actual Junta Directiva. La segunda fecha, el 10-E aún más trascendente; pues supone la juramentación del Presidente reelecto, ahora en condición  de entredicho por su estado de salud.

 

El Presidente Chávez, en la cadena nacional realizada el pasado 8 de Diciembre de 2012, asentó con claridad la ruta constitucional a seguir en caso que él no pudiera asumir el mandato para el cual fuera elegido el Domingo 7 de Octubre de 2012. Y con mayor claridad aún, señaló el Presidente Chávez, al Vicepresidente Nicolás Maduro como su sucesor dentro de las filas del proceso revolucionario; postulándolo de paso como candidato presidencial en el caso que hubiera necesidad de convocar a un nuevo proceso electoral, de acuerdo a lo establecido en la Carta Magna.

 

El 8-D quedó establecida (por el propio Presidente Chávez), una hoja de ruta constitucional y por lo tanto, democrática y electoral para afrontar las consecuencias de la imposibilidad de su juramentación. En tal sentido, todas las fuerzas sociales y políticas venezolanas (y en especial el PSUV) se encuentran comprometidas a cumplir con la ruta constitucional demarcada el 8-D.    Sobre la instalación de la Asamblea Nacional se tejen especulaciones, en torno a la continuidad de Diosdado Cabello (del ala radical del chavismo), al frente de su Junta Directiva y de la delicada función que le correspondería cumplir en el hipotético caso de que se tuvieran que activar los procedimientos previstos en la Constitución.

 

Desde nuestro punto de vista, el “ala militar del chavismo” cometería un error estratégico y ocasionaría un daño irreparable al país, si tratara de ignorar las reglas de juego reconocidas desde la Primera Magistratura, el pasado 8-D. Con la designación de Nicolás Maduro como sucesor dentro del bloque oficial y, como posible aspirante presidencial se establecieron un par de precedentes: uno de ellos, fue sin duda alguna la consolidación de una “opción civilista” no extremista al frente del liderazgo de la revolución bolivariana y, en segundo término, quedó muy claro que tanto el Diputado Cabello como Elías Jua (del ala marxista-leninista del PSUV) les tocará asumir roles de estricto apoyo a la línea trazada por el Presidente Chávez y, ahora bajo el liderazgo de Maduro; so pena de colocarse al margen de la misma con las consecuencias políticas previsibles.

 

Por supuesto, el mejor escenario sería aquel en el cual el Presidente de la República pudiera asumir el 10 de Enero sin limitaciones físicas las responsabilidades gubernamentales que le otorgó el pueblo mediante el sufragio directo, universal y directo. De ocurrir las cosas así, todo habría sido un simple susto; sin embargo, en ese contexto quedaría igualmente definido y determinado el liderazgo del Vicepresidente Ejecutivo Nicolás Maduro como la opción más cercana y más confiable para el líder del proceso. En otras palabras, la sucesión de Maduro sentencia el destino de otros liderazgos dentro del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

 

Aparte de las jugadas políticas de las distintas tendencias del bloque oficialista se encuentran las bases populares en actitud reflexiva, vigilante y expectante. Ya esas bases dieron una clara muestra de su “fidelidad” en las pasadas elecciones regionales del Domingo 16 de Diciembre cuando dieron el soporte electoral suficiente para que el PSUV obtuviera el triunfo en 20 de las 23 entidades federales del país. Sin embargo, ahora las condiciones son otras y, aunque no dudamos de su “lealtad al proceso revolucionario” su apego al nuevo liderato pudiera variar favoreciendo o no, la gestión de un eventual nuevo gobierno.

 

Venezuela inicia el año 2013 en unas condiciones políticas inéditas y llenas de incertidumbre. Para el PSUV, una inexorable cuenta regresiva ha comenzado para asumir -en caso que sea necesario-, los mandatos constitucionales reconocidos por el Presidente Chávez el pasado 8-D. Los factores democráticos tienen mucha responsabilidad en todo este rompecabezas; pero de ellos nos ocuparemos en nuestra próxima entrega. Por ahora, Feliz Año 2013.

 

jueves, diciembre 13, 2012

Relatoría conversatorio: ESTADO COMUNAL Y DEMOCRACIA (30-11-12)


CONVERSATORIO: ESTADO COMUNAL Y DEMOCRACIA

Relatoría-Resumen
Dr. José G. Delgado H.


I.- La instalación y la presentación de los objetivos de este conversatorio, a cargo del Lic. Miguel González Marregot, Director de la AC "Gestión de Cambio" establecidos como lineamientos generales de los objetivos propuestos:

1.    El intercambiar informaciones y experiencias entre los participantes sobre el modelo del estado comunal y los elementos de la democracia.

2.    El compartir los elementos teóricos y las acciones relacionadas con el Estado comunal y sus consecuencias sobre la democracia.

3.    El delimitar algunas propuestas y acciones que fortalezcan los aspectos de la democracia y las respuestas de los participantes ante la iniciativa del Estado comunal.

II.- Las Intervenciones de los invitados especiales:

Dr. Carlos Mascareño, profesor del Centro de Estudios para el Desarrollo (Cendes)

Estamos frente a un proyecto político complejo que afecta las bases de la democracia y la descentralización en Venezuela. Que requiere respuesta desde el liderazgo nacional y exige de nosotros formación.

Qué hacer? En el contexto de la dispersión de la sociedad civil y el papel de los partidos políticos en la democracia, aunque se tienen logros y responsabilidades que se pueden compartir en este encuentro

Es un modelo de autoritarismo electoral que afecta nuestros derechos al voto y la propiedad, elimina nuestra ciudadanía, con objetivos y medios claros para instaurarse

Dr. Rafael Macqhuae, profesor de la Universidad Metropolitana (UNIMET)

En la noción del Estado comunal y el poder popular el aspecto constitucional no es el foco, dado que tiene como experiencia previa el socialismo real, que en los años 80 existía en 82 países y hoy solo hay uno Cuba.

Desde la perspectiva económica, no es un sistema `para que funcione, dado que se fundamenta y lesiona algunos artículos constitucionales, para establecer una estructura de poder alternativa con un régimen de propiedad colectiva del Estado y un sistema de votación en el cual se expresa la voluntad de la mayoría que vote y concrete su participación, de alguna manera siempre tiene un referente constitucional, artículos 2, 5, 136, 174, 228 y 308.

Se manifiesta es aspectos como control de la participación, reducción de las ONGs, asociaciones, pocas decisiones y un elemento conceptual que pasa de comunidad a comuna y se sustenta en las necesidades.

Disuelve la sociedad en el Estado y establece la relación pueblo / gobierno / partido con incentivos. Se delimitan contenidos económicos de la propuesta del Estado comunal para avanzar en sus limitaciones y sus eelemntos organizativos a partir de las referencias legales y los discursos o eventos donde se muentran sus antecedentes o su desarrollo.

Dr. José Luis López, Presidente de FUNDASUCRE, Municipio Sucre, Miranda

Este proyecto nace a partir de una discusión histórica pendiente para generar un proyecto estado céntrico.

Desde el mundo político las propuestas se orientan a la descentralización y una ruptura del diálogo entre los movimientos sociales y los partidos políticos, sin valorar experiencias y propuestas desde el sistema de partidos.

Las organizaciones son creadas desde el Estado, la diferencia ahora está en la presencia de los militares y el tutelaje, sin valorar experiencias autogestionarias y de participación que se conocen desde antes o durante el período de la democracia.

Encontramos un cambio en la figura del presupuesto participativo, aunque siempre hay más proyectos que recursos. Se promueven instancias de cooperación y la promoción de desembolsos fraccionados y separados.

Promoción de la separación entre la sociedad y el estado nacional tomando en cuenta las necesidades de la sociedad y las soluciones que se aportan desde la misma sociedad o median6e los recursos del Estado.

Estas anotaciones sobre los aspectos tratados son referenciales pues la versión de las presentaciones, se pueden consultar para mayor detalle o las versiones grabadas que se obtendrán luego.

III.- Preguntas y comentarios

Terminadas las presentaciones se deja un tiempo para las preguntas, los comentarios y las propuestas en plenaria desde la perspectiva de los participantes, así como los aportes de los ponentes invitados. Entre los aspectos señalados se destacan:

·         Las preguntas o reflexiones sobre la constitucionalidad y legalidad de la propuesta del Estado comunal.

·         Las iniciativas de participación o involucramiento en la organización de los consejos comunales y las comunas.

·         Las consideraciones sociológicas y políticas sobre la democracia o la implementación del Estado comunal.

·         La importancia de establecer las diferencias entre la comunidad, los consejos comunales y las comunas.

·         Se pide aclaratoria sobre los recursos e ingresos que se disponen para llevar adelante la propuesta del Estado comunal.

·         Entendiendo que es un proyecto político en marcha, cualquier oposición o alternativa ante sus contenidos requiere de liderazgo y organización.

·         Se indica la necesidad de tener en cuenta en el esquema de los contenidos propuestos a la figura de los Distritos Motores de Desarrollo y el papel que cumple el CFG en los aspectos de planificación y financiamiento de los proyectos.

·         Se considera que la propuesta del estado comunal atenta contra la participación democrática en la medida en que limita o elimina dos de las características fundamentales de la participación: la espontaneidad de las comunidades y sus líderes y la autonomía en las decisiones y acciones.

·         Se solicita tener en cuenta que el modelo planteado delimita la diferencia entre la democracia y el autoritarismo.

·         Es importante el enlace que se hace entre el acceso a los recursos y la presentación de proyectos, a partir del reconocimiento y la integración de los consejos de planificación.

·         Tener presentes las diferencias entre las organizaciones comunitarias, las asambleas de ciudadanos y los consejos comunales.

·         Recordar el proceso de legitimación que ha tenido la propuesta a través de sucesivas votaciones.

·         Recordar que la situación actual viene precedida de los errores, las equivocaciones y las propuestas no resueltas durante varios años de nuestra democracia.

·         El tema del estado comunal se plantea en un contexto de polarización, donde la oposición no acaba de plantear una alternativa o las limitaciones reales de la implementación propuesta de las comunas o el Estado comunal.

·         Se plantea la necesidad de informar a la población, mediante un cuadro explicativo los mecanismos y las condiciones de la propuesta de las comunas y los consejos comunales.

·         Igualmente se insiste en la necesidad de informar sobre las diferentes áreas que conforman legalmente al poder popular o el estado comunal.

·         Al plantear las referencias a la democracia y sus contradicciones con el socialismo del siglo XXI, tener presente que existe un socialismo democrático reconocido internacionalmente.

·         Hay que delimitar o construir propuestas que se sobrepongan a la polarización y permita el reconocimiento de nuevos liderazgos y organizaciones.

·         Insistir en la necesidad de recuperar fuerzas y espacios para los planteamientos democráticos.

·         Resaltar que en el proyecto planteado se le da importancia o mayor interés al funcionamiento colectivo que a los aportes individuales de los ciudadanos y las comunidades particulares.

·         ¿Cómo hacer resistencia desde la sociedad? Tener en cuenta el capital político de la oposición y la diversidad de expresiones organizativas de la sociedad.

·         En relación a los liderazgos insistir en que esta no es una verdadera participación, pues se anula la existencia de los ciudadanos y las comunidades organizadas.

·         Hacer un esfuerzo en explicar las leyes aprobadas desde la AN o mediante la aplicación de las leyes habilitantes. En el contexto de la necesaria educación ciudadana.

·         Tener en cuenta el tema de los imaginarios desde la oposición y desde el chavismo.

·         Recordar que muchos de los aspectos expuestos se perciben como parte de un proceso de luchas populares por el acceso a recursos o expresiones de participación.

·         El reto está en cómo cambiar la minusvalía ciudadana.

·         Definir las ideas y el mensaje a comunicar

·         Insistir en que la propiedad y la libertad están en peligro y como se manifiestan estos conceptos en la vida diaria de la gente.

·         Realizar mesas de trabajo para el análisis, la discusión y las propuestas alternativas.

·         Rescatar la validez de la democracia representativa y los límites de la democracia directa.

·         Enfrentar la propuesta desde las elecciones y las gestiones positivas.

·         Definir el proyecto de país y de estado que queremos.

·         La alternativa está entre trabajar desde abajo (la base social) o desde las estructuras del gobierno.

·         Rechazar las comunas a partir de los modelos históricos que se conocen.

·         Insistir en que estamos frente a un proyecto político personalista o de grupo, que expresa un capitalismo de Estado y no un socialismo.

·         Buscar la manera y los temas para integrarnos como personas y organizaciones. Pensar a mediano y largo plazo y en acciones inmediatas.

·         Aprovechar las oportunidades para hacer oír nuestra propia voz y tener presentes los riesgos que se corren en el contexto de un mayor control del Estado sobre la sociedad.

·         Definir quiénes son nuestros aliados.

·         Aclarar mensaje, objetivos y estrategias

·         Valorar lo que estamos haciendo.

·         Al buscar un proyecto de país tener presente los contenidos del Programa de gobierno y los valores constitucionales.

·         Partir de las coincidencias entre los diferentes actores.

·         Establecer una red de redes a partir de los diferentes temas.

·         Diferenciar los argumentos de las emociones.

·         Considerar y hacerle seguimiento a la discusión del Plan Socialista II

·         Fortalecer el tejido social y los espacios que tenemos.

·         Tener en cuenta que existen redes de consejos comunales y de comunas.

·         Construir ciudadanía a partir de los principios y valores democráticos,

·         En nuestras respuestas considerar los planes y recursos

·         Reconocer a los otros. Identificar los discursos e imaginarios.

·         Discutir e informar. Organizar y participar.

·         Asociar las propuestas a proyectos.

·         Tener en cuenta las alianzas y los liderazgos.

·         Tener presente: organización, participación y educación.

·         Tener en cuenta que si bien las propuestas se consideran inviables, como una ingeniería social tiene un costo muy alto su aplicación

·         Los proyectos deben estar orientados a todos los poderes públicos.

·         Evaluar los elementos de la democracia liberal y de la democracia parlamentaria. Diferenciar los discursos y las gestiones de gobierno.

·         Valorar las iniciativas en red para la construcción de alternativas.

·         Tener en cuenta que en la democracia representativa se pueden hacer mejoras y se permite la alternabilidad.

·         Acompañar las protestas desde la sociedad y los partidos políticos.

·         Evaluar y mostrar la gestión de gobierno a partir de los programas presentados.

El Foro del IESA: "El Reto del Estado Comunal"




Con Ramón Piñango, Claudia Curiel y Jesús "Chuo" Torrealba

martes, diciembre 04, 2012

RETOS DE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA, FRENTE AL ESTADO COMUNAL


Introducción

 
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece que, el Estado venezolano es federal descentralizado y que está regido por los principios de integridad territorial, cooperación, solidaridad, concurrencia y corresponsabilidad (artículo 4). Por otra parte, también queda determinado en la Carta Magna, que el gobierno de la República y de las entidades políticas que lo componen es y será siempre democrático participativo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables (artículo 6).

Además, Venezuela como República adopta la participación como un rasgo distintivo transversal de su marco constitucional (un 37% de los artículos de  la CRBV refieren a la participación ciudadana). Así la participación pasa a constituirse en una cualidad estratégica para la gestión del poder público a nivel nacional, estadual y municipal. En tal sentido, federación, descentralización y la participación de los ciudadanos organizados -de manera libre y voluntaria-, conforman el pivote para un modelo orientado al menos formalmente a profundizar una democracia plural, incluyente y socialmente responsable.

A partir de 2006, el bloque socialista oficial actualmente en el gobierno, comenzó a impulsar un modelo de organización político y social alternativo o por lo menos ajeno al contenido de la Constitución Bolivariana; aún vigente en el país denominado “Socialismo del XXI”. En efecto, y luego de su reelección en el año 2006, el Presidente Chávez inició un proceso de aceleración para la implantación de ese modelo, mediante la estrategia central conocida como “Los Cinco Motores Socialistas”; a saber: i) la Reforma Constitucional; ii) la Ley Habilitante; iii) la Nueva Geometría del Poder; iv) Moral y Luces y v) la Explosión del Poder Comunal.

Los “Cinco Motores Socialistas” ofrecieron resultados diversos y relativos. La Reforma Constitucional fue derrotada política y electoralmente, la Ley Habilitante sirvió; sin embargo, para reimpulsar los objetivos socialistas; mientras la propuesta de la Moral y Luces pasaba desapercibida. Por último, la “Explosión del Poder Comunal” no ofreció los resultados esperados; pero la propuesta de la “Nueva Geometría del Poder” sirvió como basamento conceptual para la futura imposición del socialismo bolivariano; mediante el Estado Comunal. Y el  Estado Comunal se ha constituido en el principal reto a afrontar por el pueblo venezolano, que aún cree en la sociedad democrática como modelo de vida.


La base legal del Estado Comunal

El bloque parlamentario oficialista ha tratado de dar una base legal a la propuesta del Estado Comunal. Por ejemplo, a partir de 2008 y en el período de la Ley Habilitante, se promulgaron la Ley Orgánica de Administración Pública y la Ley Orgánica de la Comisión Central de Planificación que determinan condiciones institucionales para implantar el Estado Comunal. En  el año 2009; por otra parte se aprobó la Ley Orgánica de los Consejos Comunales, mediante la cual se coopta estas instancias para la construcción del socialismo.

En el 2010 se promulgaron la Ley y el Reglamento del Consejo Federal de Gobierno que desvirtúan el marco constitucional de la Nación y tratan de legalizar una institucionalidad político-territorial centralista y de tendencia segregacionista para toda manifestación popular y comunitaria que no suscriban el “socialismo oficial” que trata de imponer el régimen. En la Ley y el Reglamento del CFG destacan los ejes y los distritos motores de desarrollo como nueva expresión territorial. Ese mismo año -desde una Asamblea Nacional saliente-, se impulsan un conjunto de leyes destinadas; según los ideólogos oficiales a la consolidación del “poder popular” como génesis del Estado Comunal.

En este sentido, se aprobaron casi de manera simultánea la Ley Orgánica del Poder Popular como “paragua” al entramado comunal, la Ley Orgánica de Las Comunas para dar organicidad a la célula básica del Estado comunal, la Ley Orgánica del Sistema de Economía Comunal como brazo articulador de la economía socialista, la Ley Orgánica de Contraloría Social dirigida a ejercer el control sobre la gestión económica de los recursos en los órganos del poder público, la Ley Orgánica de Planificación Pública y Popular que consagra el sistema de nacional de planificación desde una óptica centralista, la Reforma de la Ley de los Consejos Estadales de Planificación y Coordinación, la Reforma de la Ley de los Consejos Locales de Planificación Pública y la Reforma de la Ley Orgánica del Poder Público Municipal en la que se somete a los dos órganos de participación mencionados y al propio municipio, a lineamientos de gestión centralizada. Pero en concreto: ¿qué es el Estado Comunal?

El Estado Comunal

El Estado Comunal sería una forma de organización político-social en el cual, el poder es ejercido directamente por el pueblo; a través de los autogobiernos comunales, con un modelo económico de propiedad social y de desarrollo endógeno y  sustentable que permita alcanzar la suprema felicidad a las venezolanas y los venezolanos en la sociedad socialista. La célula fundamental en la conformación del Estado Comunal es la Comuna. (Ley Orgánica de Las Comunas, artículo 4).

 
En el Estado Comunal se visualiza el socialismo que propone el actual gobierno para Venezuela. El cual supone: un nuevo ordenamiento territorial basado en la comuna; un modelo económico basado en la propiedad social y la planificación centralizada y una nueva forma de participación “ciudadana tutelada” en la gestión de gobierno. El Estado Comunal posee una base técnica en el Plan 2007-2013 (Proyecto Nacional Simón Bolívar).

El Estado Comunal supone un nuevo ordenamiento territorial para la construcción del socialismo, que comprende los Ejes Estratégicos, los Distritos Motores de Desarrollo y las Comunas. Y también el progresivo “traspaso” de las atribuciones y de sus recursos financieros de los estados y municipios a las nuevas entidades territoriales. En este contexto, cabe destacar el concepto de “distrito motor”; que se entiende como la unidad territorial decretada por el Ejecutivo Nacional; cuyos límites podrán coincidir o no con los límites político-territoriales de los estados, municipios o dependencias federales. Cabe agregar que, por cada Distrito Motor de Desarrollo, el Ejecutivo Nacional designará una Autoridad Única Distrital (véase Reglamento del CFG) que se convertiría en el verdadero jefe de gobierno regional, estadal e incluso municipal al margen de cualquier proceso de elección popular.

El otro componente territorial del Estado Comunal es la Comuna. Técnicamente, la Comuna es un espacio socialista definido como la integración de comunidades vecinas con una memoria histórica compartida, rasgos culturales, usos y costumbres, que se reconocen en el territorio, en concordancia con un régimen de producción social y el modelo de desarrollo endógeno, sustentable y socialista contemplado en el Plan Nacional de Desarrollo. Pero la Comuna además está dentro del municipio como una entidad local especial y, que por lo tanto, en nuestra opinión debería responder a los lineamientos de desarrollo del Poder Público Municipal pero no lo hace; aunque se pretende que reciba recursos presupuestarios de los ingresos propios de esa instancia.

De la misma manera, la Comuna carece de atribuciones y competencias específicas; salvo aquellas referidas a la edificación de un modelo determinado y finalista de sociedad y, las otras vinculadas a la construcción del poder popular. Un elemento a destacar es la precariedad del mecanismo de constitución y definición territorial de una Comuna que depende de una mayoría circunstancial de votantes de un registro electoral y no oficial, como sería el proveniente de sumatoria de los registros electorales de los consejos comunales involucrados en su conformación.

En el plano económico, la Comuna posee su manifestación organizativa y operativa. En principio, la Comuna, parte de un concepto central como es el de la “propiedad social”. La propiedad social se entiende como el derecho que tiene la sociedad de poseer medios y factores de producción o entidades con posibilidades de convertirse en tales, esenciales para el desarrollo de un vida plena o la producción de obras, bienes o servicios, que por condición y naturaleza propia son del dominio del Estado; bien por su condición estratégica para la soberanía y el desarrollo humano integral nacional o porque su aprovechamiento garantiza el bienestar general, la satisfacción de las necesidades humanas, el Desarrollo Humano Integral y el logro de la Suprema Felicidad Social (LOSEC, artículo 6).

En otras palabras, en la Comuna y, por ende en el Estado Comunal la “propiedad privada” y el libre emprendimiento se encuentran muy limitados o casi no existen; pues el gran propietario es el Estado como garante de la soberanía y la felicidad social; entre otros aspectos. Además, el Estado Comunal propiciaría solamente la constitución de las organizaciones socio-productivas de carácter colectivo (y comunal) dependientes por cierto de los recursos financieros del poder nacional y de los lineamientos de la planificación centralizada.  

 
La Comuna; por otra parte, posee  una estructura de gobierno muy complicada y burocratizada (Consejo Ejecutivo, Parlamento Comunal, Comités de Gestión) que al igual que los Distritos Motores de Desarrollo tampoco responden a los principios constitucionales vigentes de elección directa, universal y secreta. Un comentario adicional al respecto es que, los componentes de una Comuna -con capacidad de decisión sobre la vida del colectivo-, como el Consejo de Economía Comunal, los Consejos de Planificación Comunal o la Justicia Comunal responden a criterios de cooptación y, en todo caso, a mecanismos de elección de segundo y tercer grado.  En otras palabras, la participación política en la Comuna es “tutelada” y dependiente de las decisiones (u orientaciones) del Ejecutivo Nacional; por medio de la gestión de los Ministerios del Poder Popular.

Estrategias implementadas para imponer el Estado Comunal

Existen un conjunto de estrategias ejecutadas por el bloque oficial socialista para implantar el proyecto del Estado Comunal. Por ejemplo: i) en el campo económico se ha venido avanzando en la estatización de distintos sectores de la economía nacional; ii) en el sector social se busca directamente la imposición de un modelo único de organización comunitaria y social y la limitación a los derechos de libre asociación; mediante la exclusión de los registros de reconocimiento jurisdiccional de las organizaciones independientes; iii) en la esfera política, la estrategia se ha basado en la polarización, la restricción a las libertades democráticas y al derecho al sufragio y el debilitamiento institucional; iv) en materia legal se ha realizado una aprobación discrecional de leyes al margen del marco institucional para tratar de darle un “piso legal” al modelo y v) por último, en el ámbito territorial la reversión de la descentralización, el debilitamiento financiero de estados y municipios y el impulso del “mal denominado” poder popular.

¿Qué proponemos?

Proponemos para la discusión, las siguientes líneas de acción: i) defender estados y municipios. Reformar la Ley del Consejo Federal de Gobierno, su Reglamento y la Ley Orgánica de Las Comunas, ii) impulsar el proceso de descentralización del poder nacional hacia estados y municipios, iii) impulsar la transferencia de programas y servicios de las entidades federales hacia las comunidades y grupos vecinales organizados, iv) garantizar el acceso de los recursos presupuestarios de estados y municipios. Incorporar a los consejos comunales al proceso de transferencia de programas y servicios y re-vincularlos al municipio y, v) rescatar las Juntas Parroquiales y cualquier otro mecanismo de participación democrática, plural y diversa.